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miércoles, 15 de febrero de 2017

John Horwood, crónica de la encuadernación humana

Los riachuelos de historias, mitos y leyendas que han dado cobijo a la humanidad dejando al pasado orillarse en forma de página escrita hoy nos llegan empolvados, perdidos en algún rincón de las más entrañables y auténticas librerías, errantes entre estigmas, etiquetas y condenas, algunos prohibidos a la par que otros impuestos, así son los libros que nos ha regalado el tiempo; gracias a las personas que un día emplearon parte de su vida en esbozar sus ideas con tinta hoy podemos zambullirnos en mil y una noches de papel, a veces no somos conscientes del sendero que llevan recorrido algunas tradiciones o prácticas, en concreto la escritura vive entre nosotros desde civilizaciones ya extintas a las que les debemos la fortuna de poder acariciar un libro y abrirlo sin más.
Aunque muchos otros ejemplares de relatos, documentos y sentencias los han precedido, a nivel personal creo que el grimorio como tal supuso un alto en el camino literario. No es fácil para nosotros comprender muchas cosas que antes suponían la base de algunas artes consideradas tanto mágicas como inacabadas, y digo inacabadas porque aunque los libros esotéricos han hecho referencia sobre todo a rituales y hechizos, es complicado encontrar ejemplares donde también se plasme la consecuencia terrenal de éstos; el cine nos ha mal acostumbrado a pensar que muchas cosas tan solo son una leyenda, pero lo cierto es que los grimorios existieron, concretamente casi todos los que se conocen fueron escritos en la horquilla temporal que se encuentra entre los siglos XIII y XVIII, como peculiaridad hay que destacar sin duda que entre los pigmentos de la tinta con la que los redactaron se encuentra el rastro de la sangre humana, si nos paramos a pensar en libros mágicos seguramente nos venga a la mente el típico tomo antiguo, escrito a mano, cubierto de polvo y alumbrado por el resplandor intermitente y tenue de una vela, estos ejemplares tuvieron su nacimiento en la Baja Edad Media y todavía existe un gran mercado que intenta vender sus traducciones aunque cabe destacar que casi en su mayoría son fraudes que acaban convirtiéndose en estafas millonarias, como por ejemplo los encantadores de serpientes que aseguraban tener una copia del Necronomicón, curiosamente sabes que se trata de una gran patraña solo con conocer un poco la historia, ya que el mencionado libro procede de una novela. Los grimorios auténticos descansan en quijotescas colecciones y algunos están expuestos en museos, dejando al desnudo sus páginas embriagadas de conjuros, artes oscuras, y rudimentarias prácticas medicinales que fueron evolucionando hasta nuestros días.

Bibliopegia antropodérmica, digna sucesora del arte vinculado a la artesanía de los grimorios. Estamos ante la que posiblemente sea la elaboración más macabra y a su vez cotizada que hoy por hoy continua en boga, lejos de ser un mito la base principal por la que se caracteriza esta labor es la de encuadernar libros con piel humana. Precediendo a la finalización de la elaboración de los grimorios a finales del siglo XVIII, se comienzan a encuadernar algunos ejemplares de los libros mágicos con piel procedente de los propios autores, se puede decir que esto se estuvo llevando a cabo desde el siglo XVII hasta el cercano XIX, periodo en el que encontró su máximo esplendor comercial y social. Algunos escritores se han empeñado en atribuir este arte tan solo a una forma de pena mortuoria superando a la propia muerte, y esto se debe principalmente a que en las sentencias a muerte figuraba la posibilidad de que tras la ejecución los reos pasaran a ser el centro de atención en las clases de anatomía, entonces una vez concluida la disección su piel pasaba a encuadernar los libros de anatomía; dentro de esta misma sección del horror tenemos los tomos que recogían entre sus hojas las fechorías y crímenes por los que hombres juzgados eran condenados, si los familiares lo pedían también era encuadernado con su piel y entregado a la familia. Pero tras haber tenido su epicentro en las ejecuciones y los libros de medicina, la focalización de la bibliopegia antropodérmica experimentó una expansión bajo la capa del romanticismo, pasando a elaborar ejemplares que recogían las cartas de amor más amadas dentro de una pareja para posteriormente encuadernar el libro con la piel de los cónyuges, estrechamente ligado a ello también tenemos algún volumen de lectura erótica, que incluso llegaron a forrarse con pezones de mujeres fallecidas; en el año 1866 un despido masivo acabó con el tráfico de piel femenina que se llevaban entre manos algunos médicos parisinos, en ese turbio asunto también estuvieron involucrados los resucitadores, aquellos desalmados que profanaban tumbas para lucrarse de los cadáveres.
La piel humana fue cobrando importancia en las encuadernaciones con el tiempo, erróneamente se ha llegado a pensar que únicamente se trataba de casos aislados, pero lo cierto es que se llegó a encuadernar un gran números de libros que partían de causas como testamentos con la piel del testador, relatos con la piel de sus protagonistas y obras en las que se trataba de homenajear nombres ilustres o reconocer hazañas, por ello no era difícil que la piel de los héroes de guerra y de científicos pasara a fundirse con el papel.
Para poder encuadernar un libro con la piel humana se debía seguir un curioso proceso, en primer lugar se extirparba la piel de una zona óptima para ser curtida, se solía escoger la piel de la espalda, a continuación se sumergía en una fórmula líquida que contenía entre otras cosas alumbre y sal, después el proceso pasaba por secar el retal humano a la sombra, se volvía tan maleable y suave como la piel de cordero y finalmente era cosida a las tapas del volumen escogido con pelo humano.


Existen ejemplares algo más singulares, quizás por su historia particular; entre ellos tenemos el ejemplar de "Los tres mosqueteros" que fue encuadernado con un trozo de piel tatuada en la que se pueden ver dos caballeros de Luis XII  y un corazón atravesado por una flecha, el libro "La tierra del cielo" que el astrónomo y autor encuadernó con la piel de los hombros de una condesa tras recibir en una caja como regalo dicho macabro retal, la mujer estaba enferma y él le había comentado en una fiesta lo suave que aparentaba ser su piel, por lo que la condesa dejó aquel perturbador gesto como última voluntad.
Entre esos libros se encuentra la crónica de un asesinato, la confesión narrada en tinta que nutre el libro de John Horwood. En el 1821 John Horwood, un joven de 18 años natural de Hanham, fue la primera persona ejecutada públicamente en la nueva prisión de Bristol. Había sido declarado culpable del asesinato de Eliza Balsum, una chica de la que estaba enamorado y a la que había amenazado de muerte en repetidas ocasiones. Eliza murió a raíz de una lesión en la cabeza después de que Horwood le asestara un golpe mortal con una piedra. Cuando concluyó su ejecución, el cadáver de John fue diseccionado por el cirujano Richard Smith, durante una conferencia pública en el Bristol Royal Infirmary.
Desde ese momento la cubierta frontal que narra el horror de su crimen es de color marrón oscuro, su propia piel curtida da forma a las tapas de la oscura biografía, fue grabada con calaveras y huesos, donde en tono dorado yacen las palabras Cutis Vera Johannis Horwood, la piel real de John Horwood. El particular tomo se ha conservado durante muchos años en los archivos de Bristol pero el paso de los años ha hecho mella en él y resulta muy complicada su manipulación; actualmente se encuentra dentro de una urna en el M Shed (Bristol).

El libro encuadernado con la piel del criminal John Horwood

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La princesa Eleonora y los vampiros

Dicen que toda leyenda tiene un origen, un hecho real que se ve alterado por el inexorable avance de los tiempos, el recorrido abrupto que transforma los capítulos de nuestra novelesca historia en un mito legendario que puede ser tanto honorable como terrorífico; conforme desfilan los siglos vemos el cambio constante de la sociedad, las creencias y los miedos constituyen dos de los pilares fundamentales para comprender cada periodo, posiblemente lo que ahora consideramos el peor de los temores, antaño se veía drásticamente sobrepasado por otros factores que mecidos entre las manos de los nigromantes llegaban a ser el santo y seña de las sombras infernales que atemorizaban cada noche a los moradores de las aldeas que componían los reinos más y menos prósperos a lo largo y ancho de este mundo. Si nos ponemos a pensar en una edad oscura amparada por el miedo subrepticio a todo lo que implicara ocultismo, es sin duda la horquilla de tiempo que alberga los siglos XVIII y XIX donde incluso los cazavampiros llegaron a formar todo un gremio (curiosamente de los mejores pagados por aquel entonces) era habitual que todo viajero que se aventuraba a las tierras de Europa del Este terminara haciéndose con un kit para dar caza a los vampiros, estaban compuestos por múltiples artilugios que aseguraban vencer a uno de estos seres condenados por el demonio, agua bendita, crucifijos, cartografía de campo santo, balas de plata, las sagradas escrituras y así hasta un largo etc que aumentaba en función del precio; al igual que la Inquisición practicaba exorcismos, también estuvo inmersa en lo que concierne a la caza de vampiros y en el estudio de cualquier cosa donde estuviera implicado el averno, como hombres lobo, también varias corrientes literarias y provenientes del Santo Oficio, relacionaban directamente las prácticas vampíricas con la licantropía, aunque años más tarde otros escritores los enfrentarían disolviendo sus raíces conjuntas.

Kit de cazavampiros

La figura que se intenta plasmar ahora de los vampiros es puramente comercial, cosa que se puede ver reflejada sin lugar a dudas en las nuevas sagas cinematográficas, pero lo cierto es que este aspecto dista muchísimo del mito original, de la leyenda, pero ¿qué hay del origen?. Como ya he comentado al principio, toda leyenda tiene un árbol arraigado con un fuerte rizoma que suele ser la base imperecedera de la historia, en este caso viajamos hasta el corazón de Chequia, andamos por sus pétreas e históricas calles hasta llegar al imponente y silencioso Castillo de Melník, es en este lugar donde el 20 de junio de 1682 nacía la cuarta descendiente del príncipe Ferdinand August von Lobkowicz y Maria-Anna Wilhelmina von Baden-Baden, a la que llamaron Eleonora Elisabeth Amalia Magdalena von Lobkowicz, la joven princesa tuvo una infancia feliz envuelta en las típicas pesquisas de palacio, termina siendo una muchacha de gran cultura, refinada y con una educación exquisita, en el año 1701 Eleonora con tan solo 19 años contrae matrimonio con el príncipe Adam Franz Karl Eusebius von Schwarzenberg, dos años mayor que ella. Desde el principio la pareja muestra problemas a la hora de engendrar hijos, pasados seis largos y fatigosos años para Eleonora por la presión a la que era sometida para darle un heredero al príncipe, nació la princesa Maria-Anna zu Schwarzenberg; ahora bien, es conocido por todos el concepto de la herencia que se tenía hasta hace bien poco (en algunos países se continúa con estos pensamientos obsoletos) por lo tanto no es visto con buenos ojos que el alumbramiento traiga al mundo a una niña, el príncipe comienza a alejarse un poco de su esposa, desanimado, sumido en la desesperación, y ella por su parte decide refugiarse en las cacerías que organizaba, solo se divertía dando caza a los animales. En mitad de su desolación, la princesa decide recurrir a remedios de los cuales estoy completamente segura que dudarían casi todos los que componían aquella alta clase con la que tanto le gustaba codearse; la medicina ha evolucionado de manera increíblemente maravillosa en el último siglo, pero si nos remontamos a los conocimientos médicos coetáneos a la época en la que vivió Eleonora se puede ver la falta de medios y tratamientos de los que se podía disponer, además de ello casi todas las soluciones que brindaban los médicos como posibles opciones no eran más que brebajes, ungüentos y las terribles sangrías que tantas vidas se cobraron, muertes derivadas del desconocimiento que bebían de la fuente que manaban los efectos secundarios de aquellos extraños remedios. Dicho esto, no debe extrañarnos que la princesa terminara acudiendo a la nigromancia y a la hechicería para alcanzar su única meta en la vida: traer al mundo un heredero para su impaciente esposo.

La princesa y su hijo
Pronto las cacerías en las que tanto se entretenía arrebatando la vida a seres inocentes se convirtieron en persecuciones de aquellos animales que se vinculaban con las fuerzas de la oscuridad, los lobos. La princesa se hizo con una manada de lobas a la que encarceló para hacerlas criar y beber su leche materna, puesto que a raíz de la leyenda del nacimiento del glorioso Imperio Romano gracias a que Luperca amamantó a Rómulo y Remo, se tenía la creencia de que su leche era el remedio más potente para concebir en un corto plazo, el patio del palacio se ataviaba de tenebrosos y estremecedores aullidos cada noche, ella aguardaba impaciente la poción que solo las lobas llevaban en sus entrañas. Como pequeño apunte respecto a la relación entre Eleonora y los lobos, se dice que estos mismos animales se encargaban de tumbarse sobre los cadáveres de sus víctimas en la etapa de su vida en la que fue relacionada con el vampirismo (la cual os relataré a continuación) para mantener la sangre caliente y facilitar el proceso de alimentación a su ama. También llegó a pagar una cantidad insultante que no ha transcendido, por la compra semanal de un vial que contenía un extraño líquido, más tarde se supo que lo que ingería era semen de ballena, hablamos de un tiempo donde el tema de los barcos balleneros cobraba importancia por momentos y se comercializaba absolutamente todo lo de estos colosales animales, también su grasa era vendida como remedio para los dolores, pero lamentablemente esta costumbre se vio reemplazada por la grasa humana, especialmente la de los niños. Se sometió a rituales de fertilidad encauzados por brujas, hasta que el milagro de la vida llegó el 15 de diciembre de 1722, la princesa por fin da a luz un heredero varón, su hijo Josef Adam Johann Nepomuk Franz de Paula Joachim Judas Thaddäu Abraham. Pero este hecho a pesar de ser la alegría máxima de su esposo, es visto con mucho recelo por la sociedad y amistades de la pareja, ya que Eleonora tiene 41 años en el momento del alumbramiento, por aquel entonces era casi imposible quedarse embarazada a esa edad, la gente comienza a murmurar, las habladurías se ciernen sobre la sombra de la princesa y empieza a ver como su entorno mengua a causa de la reticencia que producían las artes ocultas.

La tragedia azotó la vida de Eleonora de manera brutal el 11 de junio de 1732, cuando su esposo el príncipe Adam Franz von Schwarzenberg se encontraba entre las filas más destacadas del séquito del Emperador Carlos VI de Austria en una cacería, y en un extraño accidente Carlos VI da muerte al príncipe. Este hecho cambia la vida de la princesa, el mandatario le otorga una cuantiosa pensión, y se hace cargo del pequeño heredero, al cual separan de su madre para siempre; pero el dinero que le es asignado no cubre la ostentosa vida que lleva, y empieza a tener tratos con prestamistas, algo que parece a simple vista totalmente ilógico ya que su Patrimonio era realmente grandioso, además de la infinidad de propiedades, también administraban fábricas de vidrio, cerveza, minas y varios negocios de variadas características. No pasaron demasiados años desde todo lo acontecido cuando la salud de la mujer empezó a sufrir un declive estrepitoso, nadie se explicaba el motivo, pero en un abrir y cerrar de ojos su vitalidad comenzó a desvanecerse como si un manto de niebla la cubriera, su tez se volvió extremadamente empolvada, con el semblante cadavérico, sentía un gran dolor de espalda y padecía de insomnio, falta de apetito y los dolores de cuello la dejaban exhausta durante días enteros. De nuevo estamos ante una escena médica muy parecida a la antes mencionada con lo que concernía a la maternidad, médicos sin conocimientos que solo empeoraban la situación, y como consecuencia ella recaía en las redes de la hechicería y las malas artes. La princesa era hipocondríaca, eso sumando al hecho de ver que contando con todos los nigromantes posibles, haciendo sesiones de espiritismo, recurriendo a brebajes y escuchando de vez en cuando los consejos médicos, no se curaba, a la única conclusión que pudo llegar es que había sido víctima de un vampiro y se estaba consumiendo en vida. También a esta conclusión llegaron los habitantes de aquel lugar, en las calles de extendía el rumor de que la princesa se estaba convirtiendo en un vampiro, creo que es obvio que entre los brebajes que consumía en los ritos satánicos y en las sesiones espiritistas, se encontraba la sangre humana. Conforme fueron desapareciendo lugareños, la gente montó el cólera y comenzaron a destapar tumbas decapitando cadáveres y quemando sus restos, buscando acabar con una plaga de vampiros.
Como su mal no cesaba en el empeño de acabar con ella, el ilustre doctor Franz von Gerstorff (primer médico de Carlos VI) viaja hasta Ceský-Krumlov donde se encontraba la princesa, la examina y decide trasladarla a Viena por su mal estado de salud, pero este trayecto será el punto y final de la vida de Eleonora, al alba del 5 de mayo de 1741 la princesa cerraba los ojos para siempre.

Tumba de Eleonora
Es entonces cuando se puede apreciar un extraño movimiento en los médicos, se les encarga la autopsia del cadáver, algo inusual en la época y menos todavía con esa rapidez (9 horas después del fallecimiento), esto tuvo un coste de unos 120.000€ su interior estaba prácticamente consumido, y se encontró adherido al lado izquierdo de la pelvis, un tumor del tamaño de la cabeza de un bebé que había desembocado en una metástasis mortal y muy dolorosa. El problema es que el precio de estos honorarios no correspondía en absoluto con los servicios prestados, algo que solo podría obedecer a un intento de silenciar el tabú vampírico, ya que uno de los médicos implicados tenía la certeza de que esa había sido la causa de su partida al más allá. Una autopsia implica extraer el corazón, lo que venía siendo en esos tiempos la excusa perfecta para asegurarse de que la supuesta vampiresa no regresara de entre los muertos; además de esto, su cuerpo fue trasladado desde Viena hasta Ceský-Krumlov de nuevo, deprisa, con un sepelio en mitad de la noche sin que ni su hijo asistiera. Bajo el suelo de la capilla lateral de la iglesia de San Vito de Ceský-Krumlov yace el ataúd sepultado en un curioso ritual, fue cubierto con grandes losas de piedra, tierra de un camposanto, y finalmente emparedado con fuertes y gruesos muros. Sola, para evitar que si volvía a la vida devorara los cadáveres de su familia que descansaban por ello a cientos de kilómetros en Viena, emparedada para toda la eternidad y bajo una tétrica lápida en la que reza "Aquí yace la pobre pecadora Eleonora, rezad por ella", triste y oscuro final para una princesa. Dicen que este es el verdadero origen de la novela del escritor Bram Stoker "Drácula", también el personaje de Van Helsing estaría inspirado en el doctor Franz von Gerstorff, más tarde se recreó en la siniestra figura de Vlad Tepes para acabar de dar forma a una de las leyendas que más repercusión ha tenido entre los temores del hombre a lo largo del pesado y solemne caminar de los siglos.

miércoles, 27 de julio de 2016

Necroturismo, reinventando términos

La tecnología hoy en día nos permite viajar a cualquier parte del mundo e incluso a épocas pasadas, son muchos los enclaves turísticos que ya podemos ver a través de un solo click en nuestra pantalla, e incontables los lugares a los que los medios de transporte nos pueden llevar. Pero a veces lo más básico, aquello que forma parte de lo puramente humano y que resulta ser lo más primigenio, es justamente lo que solemos ignorar, no darle demasiada importancia y en ocasiones hasta desprestigiarlo.
El necroturismo es el nombre con el que se ha bautizado al recorrido que realizan algunos turistas o aventureros por los parajes que atesoran ciertos monumentos de carácter funerario, pero habría que plantearse si realmente este término no está muy desenfocado en cuanto a la horquilla de tiempo a la que pretenden asociarlo; estamos en un siglo en el cual todo, absolutamente todo, debe llevar una etiqueta para poder formar una especie de sendero social, si no tiene un nombre es que no está aceptado por la sociedad, de esta manera a visitar estos emplazamientos se le denomina como bien acabo de comentar "necroturismo", pero supongo que los inventores de esta genial idea no se dieron cuenta desde qué época se llevan haciendo expediciones a Egipto para ver las tumbas y monumentos funerarios de los faraones, o la interminable lista de visitantes de la que puede presumir el Coliseo, el cual sin ser una construcción directamente funeraria albergó un altísimo número de muertes imposible de saber. Sencillamente y alejándome una vez más de lo considerado políticamente correcto, he de decir que no considero que estas visitas sean aptas para todo el mundo, en primer lugar hay que ser consciente de que cualquier cosa relacionada con el descanso eterno ha de ser respetada, eso incluye no dar voces, ni por supuesto risas fuera de lugar, el respeto debe primar siempre por encima de todo, pero en casos tan solemnes como estos deberíamos tratar de acentuarlo al máximo, esto incluye poner el teléfono móvil en silencio y dejar las selfies para cuando estemos con los amigos, no en un campo santo; lo que viene siendo tener educación. Se trata de un recorrido moral y sentimental a la par que arquitectónico, por lo que lo ideal es dejar a un lado los ideales políticos para poder contemplar las obras desde un punto de vista histórico.

Desde la antigüedad las necrópolis han ayudado a entender mejor otras culturas e incluso a saber mucho de ellas, como su religión, alimentación, jerarquías o su escritura, si comenzamos por Egipto, nos encontramos con un amplio repertorio de lugares que son considerados un verdadero templo mortuorio, como es el caso de la galería de los halcones en Saqqara, donde miles de estas rapaces momificadas eran depositadas dentro de vasijas con el fin de contentar al todopoderoso dios Horus; la tumba de los doce monos, como se conoce coloquialmente a la KV62 (la tumba de Tutankamón) es un claro ejemplo de necroturismo, las paredes que guardaron con recelo al faraón niño forman el habitáculo más codiciado y visitado de lo que fue el Antiguo Egipto. Otros enclaves como los cementerios de gladiadores o el mausoleo de Lucio Emilio Lupo (conocido como el mausoleo de Fabara) nos hacen recordar que un día los que ahí habitan estuvieron vivos y caminaron sobre las piedras de su sendero, igual que nosotros hoy recorremos el nuestro.
En muchas ocasiones encontramos estelas en honor a los caídos, pero otras veces son enterramientos anónimos sin que podamos saber quién yace bajo la tierra. Si damos un salto en el tiempo y nos vamos a un relativo pasado cercano, podemos enumerar sin ninguna dificultad las tumbas que han pasado a ser celebres, como es el caso del lugar de descanso se Frank Sinatra, Elvis Presley, Abraham Lincoln, Jim Morrison, o la placa que recuerda el lugar parisino donde fue ejecutado Jacques de Molay, el último gran Maestre del Temple, pero a título personal me gustaría destacar especialmente la tumba de John F. Kennedy en el monumental Cementerio de Arlington, con la llama eterna que nunca abandona el descanso del eterno Presidente de los Estados Unidos de América.


Por otro lado tenemos los memoriales, en el caso de Pearl Harbor (lugar del ataque japonés perpetrado el 7 de diciembre de 1941 que supuso la entrada de USA en la Segunda Guerra Mundial) encontramos sobre el acorazado USS Arizona una gran pasarela que lo recorre, en su interior sobre una pared inmensa de mármol se pueden leer los nombres de los marineros que perecieron allí durante el ataque; los supervivientes fueron pidiendo que al morir arrojaran sus cenizas allí junto a sus compañeros, añadiendo su nombre a la infinita lista del frío mármol. Pero quizás los enclaves preferidos por estos nuevos "turistas" sean las catacumbas, entre ellas las que podría destacar sin duda son las Catacumbas de Palermo (os lo dejo como link al artículo que escribí hace un tiempo sobre ellas), pero también las de París las cuales fueron el punto de mira del Ayuntamiento parisino el pasado halloween cuando decidieron dejar pasar a una persona dicha noche en ellas por 350.000€, podía llevar un acompañante y estarían vigilados por tres agentes, manera lamentable de perturbar el descanso de sus casi siete millones de moradores. Por último en este apartado, quiero resaltar la Chiesa dei Morti (iglesia de los muertos), situada en Urbania, Italia; en este lugar se exponen 18 momias en vitrinas, los encargados de su preservación fueron los miembros de la Hermandad de la Buena Muerte, y se cree que los cuerpos de encuentran allí desde el 1833.

En España existen miles de sitios para hacer rutas de necroturismo, yo destaco especialmente por su contenido histórico las siguientes tumbas, y como apunte me gustaría comentar a modo de recordatorio que es un artículo de investigación, no publicaré ningún comentario de carácter político en relación a las sepulturas de la Guerra Civil, el único cometido del blog es informar.

Los caídos de la Legión Cóndor
El 2 de julio de 1942 el cementerio de Nuestra Señora la Almudena (Madrid) se atavió con sus mejores galas para acoger en su seno los cuerpos de Heinz Lignitz (25 años), Joseff Ullmann (24), Johann Seitz (20), August Heyer (26), Leo Falck (23), Georg Übelhack (27) y Walter Brotzmann (24), los siete pilotos pertenecientes a la Legión Cóndor que habían caído en acto de servicio durante la Guerra Civil española cuando militaban en el bando Nacional. Se celebró un acto solemne presidido por el Embajador Alemán Eberhard von Stohrer y el General Vigón, Ministro del Aire de España. Se trata de un emplazamiento de cuarenta metros de largo, por aquel entonces se podía leer una inscripción presidiendo el panteón, que recientemente (2012) fue borrada por la propia Embajada de Alemania (aunque aparece de nuevo escrita a diario), la placa se compone de dos partes, en alemán dice «Los aviadores alemanes aquí enterrados murieron luchando por una España libre», y en español «Aviadores alemanes muertos por Dios y por España; ¡¡¡Presentes!!!». Unos años más tarde, el Teniente Coronel de la Luftwaffe Helmut Felix Bolz fallecía por enfermedad, había dejado Alemania tras la guerra y vivía en Madrid, por lo que pidió que se le enterrara junto a sus camaradas, y por ello desde el 6 de enero de 1967 son ocho las tumbas que se pueden ver allí.


La pirámide del Puerto del Escudo
En la frontera entre Burgos y Cantabria se alza de manera imponente y silenciosa este mausoleo construido en el año 1939 por orden del General Francisco Franco Bahamonde (gobernó España desde el Golpe de Estado de 1936 hasta 1973) e inaugurado por el Conde Ciano, en él se depositaron durante algunas décadas los cadáveres de los militares italianos pertenecientes a la CTV (Corpo Truppe Volontarie), los cuales atacaron el Puerto del Escudo en 1937. La colosal pirámide escalonada de 20 metros de altura está presidida por una M que abarca toda la entrada principal, puesta ahí para honrar a Benito Mussolini; en su interior atesora 360 nichos de los soldados y en el sótano 12 más destinados a los oficiales. Actualmente están vacíos después que una cadena de infortunios se cobrara la vida frente al monumento de los que habían sobrevivido a la batalla, un accidente de tráfico acabó con ellos y finalmente todos los restos fueron sacados de aquella construcción calificada como maldita.

Belchite
No sé bien en qué apartado "turístico" poner este pueblo devastado por el horror de la guerra, posiblemente a nivel paranormal sea de los lugares más famosos de España, escribí sobre él aquí; es un tema un tanto delicado ya que por ejemplo además de la fosa común donde fueron enterrando a todos los caídos (en dos semanas 5.000 víctimas) en sus sótanos la República hizo arder las entrañas de Belchite cuando aún sus mujeres y niños estaban dentro, por lo que realmente el número de caídos es incalculable. Aunque no sea un cementerio catalogado como tal, yo sin duda lo meto dentro de este listado por que alberga más muertes que muchos pequeños cementerios. Hay una gran corriente turística hacia este lugar, centenares de personas se trasladan para experimentar lo inexplicable.

El descanso de Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador
Don Rodrigo falleció el 10 julio de 1099 en Valencia, es enterrado en esa misma ciudad. Pero en 1102 sus restos pasan al Monasterio de San Pedro de Cardeña, donde permanecen hasta 1836, aunque durante unos años son trasladados a Burgos. En 1735 se construye su capilla, en el lado derecho de la iglesia del monasterio, presidida por el doble sepulcro de Don Rodrigo y su esposa Doña Jimena, lamentablemente durante la Guerra de la Independencia los soldados franceses profanan las tumbas y se llevan los restos al actual paseo del Espolón. Son recuperados en 1840 y se trasladan a la Capilla de la Casa Consistorial de Burgos en una urna. Finalmente en el año 1921 los restos son llevados al lugar donde hoy el héroe descansa junto a su amada en la maravillosa Catedral de Burgos.

Junior, el domador
Si nos adentramos de nuevo en el cementerio de Nuestra Señora de la Almudena, entre la multitud de estatuas una de las que más llama la atención es la escultura dedicada al domador José María González "Junior". El joven de 27 años perdió la vida en un fatídico accidente de tráfico en el año 2002. Amaba su vida bajo el embrujo de la carpa del Gran Circo Mundial y se hizo conocido internacionalmente por su unión laboral con los animales. Dos grandes caballos flanquean a José María en una espectacular representación a tamaño natural.

Pirámide de Mussolini, puerta de la fosa de Belchite, tumba del Cid y la escultura de Junior

Muchas personas se han posicionado en contra de esta nueva forma de abordar el turismo, todas las opiniones son sencillamente respetables, pero quizás no nos damos cuenta que el problema no está en visitar tumbas puesto que esto lo llevamos haciendo desde que los viajes comenzaron a formar parte de las ofertas de ocio, pero sin embargo la problemática nace en la raíz del respeto. Comprendo perfectamente que en situaciones en las que los familiares de los difuntos siguen con vida o se trata de personas enterradas en templos de oración, siente verdaderamente mal que lo que comienza siendo curiosidad, solemnidad o admiración por visitar enclaves donde yacen personas que en un tiempo caminaron como hoy lo hacemos nosotros, termine siendo una explosión de risas, fotografías muy poco decorosas y sobre todo una atracción de feria. Está claro que hay lugares que atraen por su esencia cautivadora como el ya mencionado Coliseo, pero siguen sin ser lugares en los que se deba perder el respeto por la vida de aquellos que perecieron bajo el suelo que hoy pisamos; que una iglesia como la de San Martín de Belchite presente un esqueleto desangelado no quiere decir que esa estructura no merezca silencio, parece obvio lo que estoy diciendo, pero no lo es. 
¿Qué me parece a mi personalmente el necroturismo? bueno, esta pregunta tiene demasiada miga, para empezar si yo sé que el Cid está enterrado en Burgos, es por que en algún momento me ha interesado su historia y tarde o temprano iré a verlo. Las personas que visitan mausoleos solo por curiosidad o morbo deberían replantearse si realmente es correcto, desde los tiempos en el que se hicieron los primeros enterramientos hasta ahora se han visitado con un único fin, presentar nuestro respeto, para cualquier otra cosa podemos pasear por una avenida o irnos al campo. Y ya no sé si merece mención la nueva moda de grabar películas pornográficas en el cementerio, o eso de ir a sentarse entre las tumbas por ser más "cool", desgraciadamente todo esto está pasando hoy en día, y al final convertimos una visita que puede ser curiosa a nivel histórico como es el caso de la tumba de la Legión Cóndor, en algo banal que solo vale para pasar el rato. Por supuesto eliminaría todo tipo de representaciones teatrales dentro de estos lugares, incluyendo lo relacionado con halloween. Opino lo mismo que de todos los temas de los cuales hablo, el respeto ha de tenerse como tarjeta de visita, dejar los vandalismos, conservar el patrimonio arquitectónico de estos lugares y que nuestras palabras mudas prevalezcan por encima de las carcajadas o bromas sin venir al caso, el resto puede esperar.

Buey momificado en honor al dios Apis (Egipto)

jueves, 9 de junio de 2016

Diez huellas de los templarios en España

Resulta muy curioso ver que incluso los no creyentes se sienten atraídos por todo lo que concierne a la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, los Caballeros del Templo de Salomón o más conocidos como los templarios.
El Temple fue fundado en el año 1118 por nueve honorables caballeros franceses de los que destacaba el primer gran maestre de la Orden, Hugo de Payns. Inicialmente su único cometido era el de proteger los caminos, guardar de todo mal a los peregrinos que acudían a Tierra Santa después de la Primera Cruzada (1096-1099). El 13 de enero de 1129 la Iglesia Católica convocó en Troyes (Francia) un Concilio para reconocer oficialmente a la Orden del Temple, desde ese instante los templarios comenzaron a crecer de manera progresiva e imparable, su mano se extendía cada vez más y la propia Iglesia les encomendaba misiones en el nombre de Dios, el Temple fue la mayor y más poderosa de las ordenes militares; su mezcla de honor, misterio, devoción y férreos principios ha hecho que se hable de ellos durante el caminar de toda la historia. Se les distinguía por su indumentaria blanca, un color relacionado con todo lo puro e intachable, su pecho estaba presidido por la Cruz Paté, uno de los símbolos más reconocidos de la Orden.
A lo largo de su existencia como caballeros, participaron en las Cruzadas, crearon un prototipo de lo que hoy conocemos como banco y siguieron un patrón económico que enriqueció de manera cuantiosa a la Iglesia, también en las tierras que les eran concedidas construían grandes edificaciones en las que hoy podemos encontrar su sello. En su periodo activo, los templarios fueron el centro de las miradas, admirados y envidiados, han sido tantas las leyendas que nos han llegado que es imposible saber cuáles son verdad y cuáles son meras habladurías; se dice que custodiaban la cabeza de Juan el Bautista, así como el Santo Grial.
Pero como todo lo honorable, no duraría demasiado tiempo, Felipe IV de Francia contrajo una fuerte deuda con los templarios y en un acto de cobardía sin igual instigó al nefasto Papa Clemente V para que disolviera la Orden acusando a los caballeros de toda clase de injurias, entre ellas ritos de iniciación satánicos, magia negra, herejía y robo. Así fue cómo comenzó una persecución descabellada contra todos los integrantes del Temple. Apresados, torturados y avergonzados, aquellos que habían dado su vida por Dios ahora perecían entre falsas acusaciones infundadas por la codicia de un ridículo rey.
El fatídico 18 de marzo del año 1314 el último gran maestre, Jacques Bernard de Molay, fue quemado en una espantosa hoguera frente a la Catedral de Notre Dame junto a los últimos templarios que fueron apresados con vida, cuentan que él lanzó una maldición contra el Papa Clemente V y el rey, se cumplió y ambos murieron en el plazo que el templario había dicho. Lo cierto es que la Orden del Temple nunca se extinguió y hemos sido nosotros los encargados de que entre esas llamas solo se consumiera el alma de los mentirosos, en el fondo los templarios  han conseguido permanecer entre nosotros con su legado hasta nuestros días.

"Non nobis, Domine, non nobis, sed nomini tuo da gloriam"

  • El sello de los elegidos en la capilla secreta de la iglesia de Nuestra Señora de la Carrasca de Bordón:
    Este símbolo tiene varios significados, la Cruz Tau es uno de los emblemas representativos de la Orden del Temple, está asociada al culto hacia las deidades femeninas, ya que en el Antiguo Egipto al añadir la T de manera sonora a una palabra pasaba a ser femenina, esto podría estar relacionado a su vez con el culto y devoción del Temple hacia la Virgen. Por otra parte quizás solo estemos ante el simple significado de la inicial de la Orden; también se ha localizado este símbolo en sepulcros de los considerados como mártires. Permanece ligado a cualidades como protección, fuerza, firmeza e incluso en el ámbito cristiano ubicar la Cruz Tau en partes extremadamente visibles de un templo de oración significaba Iniciación Superior. Los significados que más se relacionan con el Temple es el del ocultismo (algo que está conectado a la creencia de que los templarios eran portadores de algunos secretos de magia ancestral) y por otra parte el más emblemático, dicen que lo utilizaban para dejar constancia de lo que era la Orden del Temple "elegidos de Dios". Es habitual encontrar esta cruz por distintos enclaves de nuestro país y a mi personalmente me encanta verlos en lugares como la capilla secreta de Nuestra Señora de la Carrasca, levemente ocultos, pero a la vista de aquellos que saben verlos.
  • La escalera invertida del castillo de Peñíscola:
    Entre los años 1294 y 1307 fue alzado el castillo, anteriormente era el lugar donde se encontraba una de las alcazabas musulmanas (de la palabra árabe al-qaṣbah, ciudadela), dado su emplazamiento a 64 metros sobre el nivel del mar y a que sus dimensiones superan los 200 metros de perímetro y 20 de altura, el castillo templario de Peñíscola fue uno de los más importantes de su época. No es difícil deleitarse con los símbolos templarios por toda la fortaleza, también en su construcción intuimos el halo que produce la Orden del Temple, pero hay un detalle que resulta especialmente curioso; hay una de sus escaleras, concretamente la que conduce a la terraza superior del castillo, que está enfrentada con otra escalera invertida. No está claro el motivo de su fabricación, pero se dice que según la profecía, un día el mundo dará la vuelta y el cielo estará donde ahora está la tierra; por ello los templarios optaron por señalizar la importancia de las profecías ante los ojos de los incrédulos mortales.
  • La celosía de la capilla del Caballero San Galindo en San Bartolomé de Campisábalos:
    Esta curiosa celosía está presidida por el Sello de Salomón, el cual está relacionado con la Orden, tiene propiedades de todo tipo ya que está ligado a multitud de creencias, entre ellas se dice que es un símbolo protector, al que se le atribuye el don de alejar a los demonios y malos espíritus, posee el equilibrio entre el cielo y la tierra, entre lo femenino y lo masculino, así como entre el las energías y la espiritualidad. En el centro del Sello de Salomón podemos ver la famosa estrella de David, y justo en mitad de la misma hay otro símbolo de los templarios por excelencia, la Cruz de las Ocho Beatitudes; esta cruz es un símbolo de meditación, amor al prójimo, espiritualidad, humildad y honor. Está ligada también a otras ordenes militares por su poderoso simbolismo, contiene dentro una Cruz Paté (de las más conocidas dentro de las cruces atribuidas al Temple), una de las principales funciones de esta cruz era portar un idioma codificado el cual solo unos pocos templarios eran capaces de leer. Ambos símbolos juntos forman un icono portador de una fuerza realmente sobrenatural.
  • Las Ocho Beatitudes de la cruz son: 1.Poseer el contento espiritual. 2.Vivir sin malicia. 3.Llorar los pecados. 4.Humillarse al ser ultrajados. 5.Amar la justicia. 6.Ser misericordiosos. 7.Ser sinceros y limpios de corazón. 8.Sufrir con paciencia las persecuciones.
Sello de los elegidos, escalera invertida del castillo y la celosía con el Sello de Salomón

  • Estanque de ceremonias bautismales en el castillo de Zorita:
    Este castillo está especialmente relacionado con la honorable Orden de Calatrava, pero hay muchos indicios de que los templarios pudieron estar en él también. Cerca de la entrada, hay un túnel que va descendiendo hasta conducir a un lúgubre habitáculo con una cúpula octogonal, cabe destacar la enorme importancia del número ocho para el Temple, es un número que para ellos significaba equilibrio, el principio de la vida, resurrección, justicia, regeneración, y lo relacionaban con las Aguas Bautismales, por lo que nos encontramos con una estancia muy propia de los templarios. El estanque estaba abastecido por un aljibe contiguo, también una una estancia interior daba a esta octogonal sala. Las escaleras que preceden a la entrada de la cripta, también se ven influenciadas por el número ocho si contamos sus escalones.
  • La iglesia de San Pantaleón en Cuenca:
    El Consorcio de Cuenca anunciaba en el año 2011 un plan para la recuperación de las ruinas de esta iglesia, considerada como la más antigua del municipio, de la que queda muy poco, la puerta principal y algunos de sus muros con capiteles, ahora bien, esta obra que suponía la musealización del yacimiento, así como aplicar un tratamiento especializado a sus muros para evitar el deterioro por las lluvias, contaba con un presupuesto de 110.019€. Es lamentable ver las ruinas convertidas en una terraza con sillas y mesas como si eso fuera un vulgar bar, lo que viene siendo un insulto a la Orden del Temple, algo que también vemos a escasa distancia de dicha iglesia, en el antiguo convento que ahora es un hotel. El suelo de la iglesia está lleno de tumbas, el templo está datado en el siglo XIII.
  • Tumbas de los Caballeros de la Orden del Temple:
    Burguillos fue reconquistado en el año 1238 por el rey Fernando III, a partir de ese instante los templarios pasan a ser los encargados de instaurar el cristianismo en el territorio, aunque previamente a la reconquista ya el rey Alfonso IX le había asignado estas tierras al Temple. Burguillos permaneció bajo la protección de los templarios desde el año 1238 hasta el 1312, fecha en la que aconteció el Concilio de Vienne en el que entre el Papa Clemente V y Felipe el Hermoso decidieron que el fin de la gloriosa Orden del Temple había llegado. Durante esos 74 años en aquellas tierras, erigieron una antiquísima iglesia, la de Santa María de la Encina (entre otras muchas construcciones), bajo la misma podemos encontrar los restos de varias tumbas templarias, una de ellas en un excepcional estado de conservación, con un aspecto sobrecogedor que infunde un gran respecto, presidida por la Cruz de las Ocho Beatitudes.
Entrada de la cripta con el estanque al fondo, puerta de la iglesia de Cuenca y la tumba templaria

  • La piedra tallada de la fortaleza de Monzón:
    Uno de los castillos que más ha contribuido a la historia de España es el castillo que está integrado en la robusta fortaleza de Monzón en Huesca, allí fue educado por los mismísimos templarios el rey Jaime I de Aragón. También fue el lugar que albergó durante años a la Tizona, la espada del famoso y aclamado Cid Campeador (el cual casó a su hija Cristina con uno de los señores de estas tierras). El Temple estuvo por los parajes colindantes a Monzón desde el año 1143 hasta el fin de su existencia. En el año 2013 saltaba la noticia de una de esas fechorías que tanto nos molestan a los que amamos la historia y la arqueología, un grupo de desalmados había robado una roca de considerable peso que formaba parte de la fortaleza y que se encontraba al ras del suelo con el sello de los templarios, la Cruz Paté. Un vecino del lugar, Javier Serena, dio la voz de alarma haciendo uso de las actuales redes sociales al ver que faltaba la piedra, lo más curioso de este asunto, es que tan solo unos días después el trozo de historia robado era devuelto de manera completamente anónima, depositado en las inmediaciones del castillo entre el más absoluto sigilo; nada se sabe de los ladrones, ni de los motivos que los condujeron a devolver la valiosa roca, pero muchos amantes de todo lo que envuelven a la Orden del Temple comenzaron a recordar el halo mágico y misterioso que siempre ha envuelto a los templarios.
  • El óculo de la ermita de San Bartolomé de Ucero:
    La estrella de cinco puntas ha jugado un papel muy importante en un gran abanico de creencias, tal y como explicaba anteriormente con el Sello de Salomón. Es la representación del poder, la conexión entre el cielo y la tierra, así como la representación de la protección divina en algunas religiones. Para el temple tiene un gran significado, unos dicen que esotérico y otros dicen que le procesaban un culto tan especial por su vinculación espiritual con Jesús de Nazaret. En casi todas las construcciones realizadas por la Orden del Temple podemos encontrar de una manera u otra la estrella de David como símbolo de protección. En la ermita templaria de San Bartolomé de Ucero, encontramos presidiendo el portón principal un óculo en forma de mandala, en su centro está la estrella de David invertida y queda acorazada por cinco corazones, ese número simboliza la búsqueda de la sabiduría y la lucha del ser humano por la vida. También la suma de los dígitos del 23 como dato del total de los grandes maestres del Temple equivale a 5.
Cruz Paté grabada en la piedra de Monzón y el óculo de la Ermita de San Bartolomé

  • Cruz grabada en la roca de Alconchel:
    Bajo la jurisdicción del castillo de Alconchel, el Temple dominó gran parte de aquellas tierras que le fueron otorgadas para restablecer el cristianismo en la misma época que citaba antes al municipio de Burguillos. Debida a su alta ubicación de difícil acceso, esta fortaleza se posicionó como una gran baza para la Orden del Temple; tenía cinco aljibes, y en el punto más alto destacaba la torre del homenaje. El paso de los templarios por este municipio de Badajoz, se extendió hasta el fin de la Orden, fueron múltiples las construcciones que realizaron, pero de nuevo conducimos nuestra mirada hacia uno de esos puntos que no todo el mundo ve, no es una gran iglesia ni una imponente fortaleza, pero es un símbolo ancestral que nos traslada de lleno hasta los pasos de los honorables templarios. En uno de los caminos, entre el polvo que levantaban los caballos del Temple a su trote, hay una roca distinta a las demás, pues en su centro los templarios grabaron una cruz que quedará como sello de su paso para siempre.
  • La leyenda de la Torre Sangrienta:
    Jerez de los Caballeros fue uno de los emplazamientos ocupados por los templarios hasta la extinción de la Orden, se dice que no se rindieron ante las tropas del rey, pero poco a poco fueron perdiendo caballeros y terreno, hasta que se vieron rodeados en una de las torres de la fortaleza de Jerez; allí fueron cruelmente degollados. Cuenta la leyenda que antes de morir, estos caballeros hicieron un último acto de honor, en el nombre de Dios forjaron un juramento en el cual cada uno de ellos regresaría de la tumba para volver a recorrer los caminos hacia Tierra Santa protegiendo una vez más a los peregrinos de cualquier mal. Los lugareños afirman que en las noches desnudas sin luna, cuando el cielo solo da cobijo al manto de estrellas, tras las doce campanadas que anuncian la media noche, los caballeros templarios degollados regresan del más allá para cumplir lo que juraron en vida. No es una aparición que se haya visto como tal, pero cuentan que justo cuando cesan las campanadas se escucha silbar, silbidos que no cesan durante horas hasta que el sol irrumpe entre la oscuridad, los más ancianos aseguran que se trata de la Santa Compaña templaria, los caballeros llamando a sus corceles para ir hacia Tierra Santa, que cuando ven el salir sol tristes por no poder hacer frente a su juramento regresan a la muerte hasta la próxima noche sin alma, una noche sin luna en la que volverán a esperar por sus caballos.
Cruz grabada en la roca de Alconchel y la Torre Sangrienta de Jerez

miércoles, 25 de mayo de 2016

La espada de San Galgano, el origen de Excálibur

De cuantas leyendas esculpen los libros de dragones y hechizos hay una que destaca como un rayo de luz en mitad de la oscuridad que abraza la noche, una de esas historias que se convierten en mito y que el avance de los siglos trasforma en leyenda, el rey Arturo, cientos de versiones basadas en sus aventuras han llegado hasta nuestros días. El idílico rey mostró toda la valentía posible para defender su amada Britania de cualquier enemigo que osara tenerla como objetivo, su nombre suele estar ligado a otros como Morgana, Merlín, Lancelot o Ginebra. Conocido por liderar a los caballeros de la tabla redonda, inagotables hombres con una coraza de honor sin igual que estaban dispuestos a perecer sin margen de duda por defender sus ideales y proteger a los inocentes. 
La literatura artúrica ha presentado a lo largo de la historia distintos puntos de declive, pero su repercusión siempre ha sido la cuna de las leyendas de Gran Bretaña. La figura de Arturo ha sido relacionada con el Santo Grial, así como la de sus caballeros, se dice que el fin de las reuniones alrededor de la famosa tabla redonda no era otro más que el de dar con el paradero de la reliquia más preciada. Principalmente el rey Arturo está situado en Camelot a lo largo de la literatura que lleva su nombre, pero también encontramos otra ubicación, Ávalon, es aquí donde se cuenta que Arturo agonizante por las heridas causadas por su propio hijo Morded manda tirar su espada Excálibur al lago, donde Nimue (la Dama del Lago) alza su mano ataviada con una delicada seda blanca entre las aguas y cogiendo a Excálibur desaparece bajo las profundidades. La versión más aceptada es que Arturo obtuvo la espada forjada por el mago Merlín de una roca donde el anciano la había colocado, pero tanto el origen, como la pérdida de la espada (existen relatos que asocian el episodio final de Excálibur con Lancelot), tienen diferentes versiones, y dependiendo del autor se le da un enfoque u otro, ya que la literatura artúrica es realmente amplia y variada.
Las primeras referencias que tenemos de esta mágica espada las encontramos en el libro Historia de los reyes de Britania, de Geoffrey de Monmouth, antiguamente las armas predilectas de los héroes jugaban un papel muy importante en las leyendas o relatos, por lo que un personaje de la talla del rey Arturo debía tener la suya, así nace la legendaria Excálibur. El personaje de Arturo está basando en Lucius Artorius Castus, un alto mando del glorioso ejército romano que sirvió a Roma entre el s.II y el s.III, este hombre contaba con una gran e intachable carrera militar, comenzó siendo centurión en la III legión Gallica llegando a ser prefecto de la VI legión Vitrix. Se dice que murió de anciano y que sus hazañas fueron recorriendo la tierra de boca en boca, Artorius ha sido relacionado con las tropas de caballería sármatas y con la guardia y defensa del Muro de Adriano, fortificación encargada de proteger la frontera del magno Imperio Romano y especialmente diseñado para alejar a los pictos. Entonces, de igual manera podemos indagar en el origen de Excálibur, y para ello dejamos Britania y nos adentrarnos en la espectacular belleza de los parajes de Chiusdino, ubicado en Siena (Italia), última morada de Galgano Guidotti.

Escultura en el lago de los jardines de Kingston Maurward, representa la mano de la Dama del Lago portando a Excálibur

Relicario que guarda el cráneo
Retrocedemos hasta el año 1148, fecha que será recordada por ser la que dio amparo al nacimiento de Galgano, dicen que su llegada a este mundo fue por la gracia del arcángel Miguel, unos cuentan que solo era un hombre más, otros afirman que su alumbramiento estaba bendecido. Se trataba de un caballero de la Baja Edad Media, contaba con riquezas, una de las maneras habituales de representarlo es como a un Cruzado portando su espada. Pero lo cierto es que el joven comenzó a tener una vida plagada de excesos, libertina y sin reparar demasiado en el refuerzo de sus principios como hombre de bien, llegó a comprometerse con una joven llamada Polissemia, pero antes de que la boda pudiera llegar a celebrarse y con poco más de veinte años, Galgano es testigo de dos visiones que cambiaron su vida para siempre. San Miguel Arcángel se aparece en un par de ocasiones al joven, en la primera Galgano llega a pensar que tal vez estaba sucumbiendo a la locura como castigo por aquella vida disoluta, y comienza a encomendarse a dios de una manera muy profunda y espiritual. En la segunda aparición, el arcángel conduce al hombre atónito hasta Montesiepi, allí los esperaban los doce apóstoles y Jesús de Nazaret, en ese preciso lugar cuentan que Galgano clavó su espada en la roca creando con su empuñadura una cruz, para que justo en ese emplazamiento pudiera levantar un templo de oración. Se le ordenó abandonar la vida mundana que llevaba y así lo hizo, predicó durante algún tiempo por Siena, dando a conocer la palabra de dios, y entonces desapareció de la vista de la gente para vivir de retiro espiritual en una pequeña y humilde cabaña, la cual más tarde pasaría a convertirse en una ermita. Pasadas décadas sería construida la Abadía de San Galgano, lamentablemente su estado actual es desastroso, sucumbiendo a un silencioso derrumbe año tras año por el abandono sufrido en el s.XV que la ha dejado casi en ruinas, expoliada hasta la saciedad ahora luce como el esqueleto de lo que un día fue, sin techo y sin sus ventanales, pero desde que comienza el verano en junio hasta agosto es utilizada a modo de teatro para albergar conciertos. Galgano falleció a finales del año 1181, y el proceso de canonización comenzó poco más de un lustro después. En el lugar donde nació se conserva una de las reliquias del Santo, su cráneo todavía con cabello. Como dato curioso, se dice que tres monjes cargados de envidia decidieron robar la espada en ausencia de Galgano antes de su muerte, fueron atacados por lobos cuando trataban de llevar acabo el robo, hay una pequeña vitrina en la capilla que contiene dos extremidades momificadas, se dice que son las de uno de esos tres monjes; las pruebas efectuadas a las reliquias han determinado que efectivamente pertenecen a una persona coetánea al santo, lo que no se sabe de momento es si son del monje o de uno de los primeros seguidores de Galgano.


Las dos extremidades momificadas atribuidas al monje que intentó robar la espada

Existen otras versiones de la leyenda, hay que tener en cuenta que en este tipo de episodios que dan forma a la historia influyen varios factores que adulteran el origen real de los sucesos; antiguamente no se disponía como es obvio de los medios de comunicación de los que gozamos hoy en día, por eso era habitual que los trovadores llevaran entre sus repertorios las leyendas o hazañas contadas de varias maneras y alteradas añadiendo oscuridad o heroicidad (según procediera) con el fin de dar más énfasis a sus muestras, a esta practica de añadir o restar cualidades se suma la iglesia, mostrando así a los santos con un halo de valentía y honor muy pulido y consagrado, también con el paso del tiempo el plagio y la pésima traducción de las fuentes fidedignas nos conducen hacia una fuente de información ecléctica y difícil de desenmarañar, que conforme se van copiando textos los errores van tomando una elasticidad peligrosa (algo que continúa estando a la orden del día). Con esta historia me ha costado realmente conseguir datos verídicos o contrastados (hasta el punto de mantener un cruce de emails con personas del lugar), de los cuales solo quedan en pie los monumentos eclesiásticos y la espalda clavada en la roca.
La otra versión afirma que San Galgano hizo el mítico gesto con su arma como un milagro ante los incrédulos que se mofaban de él y lo ridiculizaban, entre los que se encontraban sus amigos más cercanos y su prometida, por lo que relega la leyenda de las apariciones del arcángel a un segundo plano situándolas únicamente en visiones cobijadas en sus sueños, parece ser que esto ocurrió después de volver de construir su Abadía tras el encuentro que tuvo lugar con el Papa Alejandro III el cual tras escuchar de su propia voz los encuentros con el arcángel lo había animado a edificarla, ahora bien, la Abadía fue alzada entre los años 1212 y 1288, por lo que la fecha de la muerte de San Galgano convierte esta versión en una completa invención.
Una tercera versión indica que el caballo de Galgano se negaba a continuar caminando con el hombre en su lomo, es entonces cuando él comienza a rezar, lo hace tan profundamente que el corcel empieza a caminar pero cambia su rumbo, y termina conduciendo a Galgano a Montesiepi, donde lo esperaba el arcángel que ya había visto en sueños, baja de su caballo y clava la espada en una roca para crear una cruz simbólica con la empuñadura y se retira a vivir ahí como un ermitaño durante casi un año, esta versión estaría corroborada por una roca que se conserva junto a la reliquia antes mencionada, el Sasso Santo, las señales que dejó el caballo al arrodillarse ante San Miguel Arcángel.

Capilla de Montesiepi, inscripción que indica el lugar donde se arrodilló el caballo y la Abadía

Las tres versiones cuentan que la espada fue hundida en la roca en diciembre del año 1180, posiblemente el día de Navidad, pero esto no podemos confirmarlo ya que de nuevo nos vemos limitados por la las alteraciones que sufren este tipo de historias, de ser ese día la iglesia saldría ganando consagrando todavía más al santo, es la única fecha concreta que ha transcendido pero se desconoce su veracidad. Como es lógico tanto la espada como la roca han sido sometidas a diferentes estudios, con el que más se ha logrado esclarecer todo es el que fue realizado en el año 2012, en él se verificaba que la fabricación del arma estaba datada entre el s.XII y el s.XII, efectivamente la hoja se encuentra en su totalidad dentro de la roca. Cabe destacar que antaño la espada era perfectamente extraíble, hasta que en el año 1924 para evitar que fuera robada, se vertió un poco de plomo fundido en la ranura y dejando así el resto de la hoja anclada en la roca para siempre. Se dice que en el año 1992 un hombre trató de extraerla partiendo su empuñadura, pero existen otras fuentes que afirman que este lamentable suceso tuvo lugar realmente en los años 60, tras esto fue cubierta con una pequeña cúpula, y soldada hasta su arreglo, también la hoja sufrió daños, sobra decir que jamás entenderé el poco respeto de muchas personas por la historia. En la capilla se ha detectado la presencia de una estructura anómala, situada a unos 2 metros de profundidad, de forma rectangular, su medida es alrededor de 2,20 x 1 x 1 metros, probablemente una tumba, de momento no han obtenido el correspondiente permiso para excavar pero quién sabe si quizás sea la tumba de San Galgano. 

La espada de San Galgano permanece custodiada en la Capilla de Montesiepi

miércoles, 18 de mayo de 2016

El lobo y el lobero, guardianes de los caminos

Dicen que no hay mayor historia que aquella que nunca deja de ser contada, por eso hoy quiero compartir con vosotros uno de los capítulos mágicos que componen como retales delicadamente hilvanados la siniestra capa que antaño cubría cautivadoramente las noches de España. Una de esas pequeñas leyendas que casi nadie sabe que de supercherías tienen poco, ya que son el despuntar de la verdad que recorría los caminos como un viejo trovador, intentando cantar las verdades para amedrentar su eco, como si contando los sucesos o episodios en forma de leyenda, la gente pudiera olvidar antes, correr un tupido velo y dejar que el miedo escapase como el último suspiro. Los museos están repletos del legado que nos dejaron las civilizaciones que anduvieron por el mundo antes que nosotros, como el recuerdo de aquellos que moraron pisando la tierra que hoy maltratamos, paseando entre los bosques que hoy talamos, amando el aire que hoy contaminamos, a veces me pregunto si quizás los hallazgos no sean la manera que el tiempo tiene de decirnos que hubo una era en la que los hombres convivían con el planeta tierra sin necesidad de aniquilar todo cuando se mueve a su lado. El ser humano se ha convertido en la involución de la evolución, incapaz de sobrellevar un mundo en el que existan otros seres vivos que no sea él mismo, egoísta, destructor e implacable, así es como nos ve la madre naturaleza.
Se me parte el corazón cada vez que leo acerca de las batidas de lobos, y es entonces cuando leo en los titulares una palabra que a pesar de que su significado está bien ubicado según la Real Academia Española, para mi es casi un insulto, y es que hoy en día a los cazadores de lobos se les llama loberos. ¿Qué es un lobero? no merecen ese calificativo, aquel que arrebata la vida a un animal comprando el derecho a exterminarlo en una sucia y deplorable subasta del Ayuntamiento, no merece ser llamado lobero, tiene otra palabra que comienza por ase y termina en sino. El lobo, ese majestuoso y único animal que me robó el alma siendo una niña, el cual llevo tatuado en mi piel, y al que venero; el lobo, amo y señor de las montañas y caminos.

Desde los primeros siglos después de Cristo, el lobo comenzó a ser demonizado como si se tratase de la reencarnación del mismísimo Satanás, cuentan las leyendas que arropan la tierra de las meigas que aquel que podía sentir en su espalda la presencia de un lobo, se quedaba sin aliento. Cuentan que la Santa Compaña era precedida por un ejemplar de grandes dimensiones, el viento del tiempo ha traído algunas habladurías que dicen que el lobo podía leer tu mente, cuando te miraba sabía qué estabas pensando, cerrando así el cerco sin dejarte escapar. Era tal el alma maligna que se decía que tenían que conducían a los cristianos por malas sendas y los hacían perecer entre sus fauces después de enloquecerlos con pensamientos llenos de odio, maldad, muerte y dolor.
Todo esto no era más que un puñado de falsas acusaciones en un desesperado pero lamentablemente eficaz intento de dejar al lobo en un lugar infernal, como un ser del averno, en ocasiones Vlad Tepes (conocido como el Conde Drácula) también fue vinculado a la figura de un lobo transformado en una temible criatura. De igual manera en España se conocen un sin fin de historias acerca de los hombres lobo, he leído mucho de este tema, y la verdad que en algunos casos es muy complicado bifurcar entre cuentos y realidad, mi familia es de un pueblo de Albacete, y se cuenta que en uno de los pueblos cercanos, las brujas hechizaban a los hombres y con extraños brebajes los hacían enloquecer, echaban espuma por la boca, mordían a los animales, se desgarraban la carne con sus propias manos, quizás esto sea un rastro de lo que antes se conocía como lobishome, algo que muchos aseguraban que se trataba de un hombre mordido por una loba en celo y que terminaban sucumbiendo a la posesión demoniaca, los cuales acababan sus días aullando a la luna en busca de sangre. Sobra decir que no creo en determinadas cosas, tal cual lo son los hombres lobo de manera literal (como nos los pintan en las películas) pero sí creo en los trastornos mentales como es obvio y también en el misterio que guardaban aquellas "brujas" de los pueblos, que nadie sabe cómo, pero todo el mundo les temía.

¿Por qué se demonizó tanto a los lobos?
Algunos autores hablan de una rivalidad ancestral entre el hombre y este animal desde el sedentarismo acontecido en el Neolítico, pero lo cierto es que no distaba demasiado del resto de depredadores que podían suponer un enemigo de naturaleza fuerte y peligrosa para el hombre, la verdadera raíz de este problema surge en el nacimiento del cristianismo.
Numitor rey de Alba Longa, fue destronado por su hermano Amulio, mató a todos sus sobrinos varones y solo dejó con vida a su hija Rea Silvia, a la cual obligó a ser vestal (sacerdotisa consagrada a la diosa del hogar Vesta), contando con la falsa premisa que siendo virgen con voto de castidad no podría tener descendencia, pero cuando Silvia estaba recogiendo agua del río, fue seducida y poseída por Marte, el dios de la guerra había quedado prendado de su agraciada belleza, la joven quedó en cinta y dio a luz más tarde a los gemelos Rómulo y Remo, fundadores de la gloriosa Roma. Amulio consumido por la ira ordenó que los bebés fueran asesinados, pero el hombre que debía cumplir con esa orden no pudo hacerlo, en lugar de acatar lo mandado por el entonces rey los metió en un cesto, Rómulo y Remo quedaron a merced de las aguas del río Tíber, pero el cesto fue a parar hasta una loba que se había acercado a beber, ella los amamantó, trascurrido algún tiempo un pastor los encontró y los crió hasta que fueron adultos y fundaron Roma. De ella, de Luperca, la loba que amamantó a los gemelos, nació en la antigua Roma un culto totémico hacia la figura del lobo, símbolo de los romanos y sello de sus conquistas, por esta razón los cristianos que eran tan perseguidos por los romanos, comenzaron a trasformar la figura del canis lupus en un ser endemoniado que era necesario borrar de la faz de la tierra y al que por supuesto había que temer por encima de cualquier otra cosa, era un esbirro de Satanás, y así lo podemos ver hoy en día representado de cientos de maneras en el patrimonio eclesiástico. El lobo, símbolo de los paganos.


Pero en ocasiones los lobos pagaban injustamente por crímenes que no habían cometido, y lo siguen haciendo (si un perro salvaje ataca un rebaño, no se cobra lo mismo que si no hace un lobo, por lo tanto "siempre es un lobo"), antiguamente muchos crímenes quedaban firmados por los lobos aun sin haberlos cometidos ellos, bastaba con dejar el cadáver en una zona donde se sabía que ellos lo devorarían, se convertían sin saberlo en cómplices del crimen perfecto. Su parte mágica no fue tan difundida, pero igualmente que se cuentan sus leyendas de pánico infundado, también se debe hacer con sus destellos de magia, dicen que el lobo puede conjurar con la luna, tras los aullidos que rompen el silencio sepulcral de las noches estrelladas, se pueden escuchar pequeños sonidos que no son propios de su especie, dicen que son la conjura del lobo. A lo largo de los años, se ha comprobado que estos animales son vistos en las cercanías de los lugares sacralizados, como el espíritu que guarda el camino, llegando a acompañar a peregrinos a lugares santos, lo más curioso de todo es que incluso en sitios ya en ruinas o abandonados, y tratándose de una especie tremendamente territorial, ellos jamás marcan cerca de estos emplazamientos, los lobos continúan mostrando este ancestral comportamiento, sin que nadie llegue a saber porqué lo hacen o qué les conduce a ello. Cuentan que el lobo tiene su propio sistema para comunicarse, un idioma que no todo el mundo entiende, el lenguaje de la noche, la jerga de las montañas, ese argot que solo puede comprender un lobero.

Ermita de San Mauro
Entre los siglos XVI y XIX, los caminos de España eran recorridos por buhoneros nómadas con alma de lobo, aquellos que se autodenominaban conductores de lobos y que los aldeanos conocían como loberos. Se les reconocía por sus ropajes, sus capas exteriores no eran de una tela cualquiera, la piel de un lobo abrigaba su cuerpo, su semblante solía ser serio, impulsivo, agrio, poco afable y en ocasiones hasta huraño, algo que no debe extrañarnos demasiado ya que pasaban hasta 13 años en el bosque sobreviviendo entre las fieras que lo habitaban para formarse como loberos, en soledad, rodeados por las manadas y a merced de los pensamientos enloquecedores que producía el silencio y la rotura del mismo por los aullidos de los siervos de la naturaleza. Tras los años de exilio, buscaba una loba que hubiera dado a luz recientemente, robaba su camada y los lobeznos pasaban a ser una prolongación de él mismo, su tabla de salvación y su medio de vida, en ocasiones era un oficio hereditario. El lobero los criaba como si se tratase de sus propios hijos, se dice que conjuraba con ellos, se hacía el líder de la manada y conseguía que los cachorros no se separaran de él jamás. En edad adulta se convertían en su sombra, fieles y fieros guardianes de su líder, entonces el lobero emprendía su camino, como un siniestro buhonero transitaba los caminos y las encrucijadas de la vieja España, y paraba en cada aldea, era entonces cuando se dirigía a la casa de los pastores, tocaba a la puerta y tras el retumbar estrepitoso del picaporte que segaba el aire, alguien le contestaba "¿Quién va?" a lo que el lobero, inmerso en su trabajo, acompañado por sus lobos, respondía "¿No hay una limosna para este pobre conductor de lobos?", en realidad era sabido por todos que era una manera de extorsionar, si el lobero no gozaba de limosnas o de hospitalidad las fechorías que cometerían sus lobos serían irreparables, por lo que la gente ofrecía cuanto tenía al lobero. En aquella época se tenía verdadero terror a los lobos, tanto que se llegó a ver al lobero como una figura salvadora, a la que los aldeanos ofrecían comida y dinero a cambio de que protegiera sus moradas de la presencia de estos animales, hay un cruce de caminos cerca de Castro Caldelas (Galicia) en la que construyeron una ermita en el nombre de San Mauro, para protegerse de los lobos mediante rezos (después de haber sido abandonada en el siglo XIX, recientemente ha sido rehabilitada). Quizás el miedo al lobero no era otro que la incertidumbre de no saber dónde terminaba el hombre y dónde empezaba la bestia. Pero lo cierto es que a sus espaldas, el lobero venía precedido por una cadenas de hechos con eslabones encajados entre sangrientos acontecimientos, cuentan que una vez un lobero llamó a la puerta de un ganadero, Francisco Rubio, abrió su esposa que mal humorada despachó pronto al conductor de lobos, el hombre no tardó en mandar sus lobos a por el ganado de este matrimonio, sumergidos entre montones de reses (habían varios ganaderos juntos) fueron seleccionando solamente las que pertenecían a los que habían despreciado a su padre y líder, dándoles muerte una por una, llegando a matar cuarenta ejemplares, días después el matrimonio amaneció muerto cerca de su casa, habían sido atacados por lobos, los aldeanos no tardaron en relacionar los hechos con el lobero, cosa que nunca pudo probarse (al igual que todo lo maléfico atribuido a los lobos).
Uno de los loberos más famosos, el lobero de cuenca, fue obsequiado con una oveja, la mató con sus propias manos, se quedó con la cabeza, y fue hasta la ladera de una montaña con el resto del animal, allí la partió en ocho trozos y comenzó a emitir en voz alta unas palabras forjadas en lengua desconocida que nadie supo descifrar, era una mezcla de balbuceo y sonidos que hicieron aparecer entre la maleza a ocho lobos, los cuales acudían a la llamada de su amo para comer, comparecían ante el reclamo del lobero. Algunos dicen que para tener este vínculo tan férreo con los canis lupus, era necesario conocer lo que llamaban el padre nuestro del lobo, algo que no ha transcendido hasta nuestros tiempos lamentablemente (no es lo mismo que la plegaria del hombre lobo, cosa que si aparece citada en algunos textos). Él y el resto de loberos fueron acusados por la Inquisición de brujería y pactar con el diablo (solo así se podía conseguir no temer a los lobos según la iglesia), perseguidos, torturados y ridiculizados, ese fue el fin de los loberos (puedes ver aquí uno de los manuscritos de estos procesos de la Inquisición), pero no todos ellos buscaban la extorsión, había loberos con luz, aquellos que simplemente espantaban a otros lobos de comerse los rebaños, que amaban a sus animales y solo ellos sabían lo que era el vínculo con los lobos, en este lado de los loberos podemos situar a Pere Torrent, también conocido como Pere Cufí en su aldea natal, les Encies (Garrotxa), nació en el 1583, trabajaba como porquero y también era músico, un día vio en la cueva de Cogolls una camada de cuatro lobeznos, quedó prendado y se los llevó, cuidando de ellos diariamente, un día pidió al zapatero de su pueblo que le cambiara la suela a sus zapatos, él se negó y entonces Pere le dijo algo que más tarde le costaría la vida, lo amenazó con que uno de sus lobos lo mataría por la ofensa, desgraciadamente el zapatero fue encontrado poco después medio devorado por un lobo, Pere fue acusado y llevado ante el tribunal de la Inquisición después de ser denunciado ante el mismo por su propia tía, Joana Trias. Tras de un sin fin de torturas, confesó que pactaba con el diablo, y que sus lobos eran demonios (después de semejantes torturas, cualquiera confesaría lo que querían oír), aquellos lobos tenían nombres propios: Vermell, Carrua, Gruanya, Grea, Poca-Llàstima, Burdó, Espardenya y Sergent, llevaban ocho años con él. Eran más de los robados inicialmente a la loba, pero también cabe destacar que los loberos siempre eran forasteros, y Pere era de allí, por lo que simplemente amaba a sus lobos, sin más. Dicen que el día que fue ejecutado en la horca (7 de Noviembre de 1619 en Sant Feliu de Pallerds) los aullidos de los lobos enmudecieron al viento con un lamento sin precedentes.
Los loberos fueron perseguidos después de la Real Cédula del 25 de marzo de 1783: «En lo respectivo a los que se llaman Saludadores y los Loberos, mando asimismo sean comprendidos en la clase de los vagos y tratados como tales...».

El tiempo ha pasado, y el reloj de la verdad no ha hecho justicia al asesinato de Pere Cufí ni al de otros tantos enamorados del idioma del conjuro de la luna, el alma de los lobos. Hoy por hoy se les sigue persiguiendo, cazándolos como si no se tratara de seres vivos, solo simples trofeos que colgar del salón de una morgue llamada hogar del cazador. Pero sus leyendas quedarán por siempre entre nosotros mientras exista un solo ser humano con alma de lobero, como lo fue hace no mucho tiempo el gran Félix Rodríguez de la Fuente, un hombre que supo comunicarse con ellos, ser el líder de la manada y comprender sus aullidos leyendo en su mirada cánticos mágicos mecidos por el ancestral influjo de la noche. ¿Qué diría Félix si viera todas esas fotografías de seres sujetando un lobo muerto entre sus manos con una sonrisa? posiblemente, acabaría llamando de noche a la puerta de alguna de esas casas donde el humo sale como lo hacía antaño de sus empedradas chimeneas y diría aquello de "¿No hay una limosna para este pobre conductor de lobos?", por que lobero no es aquel que decían las malas lenguas que los usaba para matar, lobero es aquel que sabe ver la grandeza del lobo, el enigma de sus huellas y el brillo de su especie, lobero es todo aquel al que durante este humilde artículo se le haya erizado en algún momento la piel. Dedico este texto a las almas de todos aquellos lobos que son abatidos diariamente bajo las armas de los que se hacen llamar "loberos" sin conocer ni siquiera el alcance del significado de esa mágica y única palabra.

"Que el lobo viva donde pueda y donde deba, para que en las noches españolas no dejen nunca de escucharse los hermosos aullidos del lobo" Félix Rodríguez de la Fuente.



miércoles, 11 de mayo de 2016

Tertulias de la KV62, la tumba de Tutankamón

Cuando alguien habla de arqueología normalmente el conocimiento a nivel general de esta palabra se enfoca en las pirámides de Guiza y en Tutankamón, por ello supongo que si hablamos del descubrimiento que realizó Howard Carter (más adelante cuestionaremos este dato) en el año 1922 pero desde una manera objetiva sin conspiraciones, pues estaremos contribuyendo amigablemente a que uno de los temas más explotados en conversaciones arqueológicas tanto por los conocedores del tema como por las personas con un punto de vista más conspiranoico, pueda ser esclarecido y documentado de una forma amena y que llegue a todos.
Recientemente la KV62 (se denomina así a la tumba de Tutankamón, KV= King's Valley, el Valle de los Reyes, lugar donde se encuentra y 62 por el número asignado en el momento del hallazgo) está ocupando tanto las noticias como las mesas de debate entre arqueólogos, Carl Nicholas Reeves es un egiptólogo inglés que mantiene la teoría de que tras los muros de la cámara funeraria del faraón podría hallarse la tumba de Nefertiti (esposa de Akhenatón), ya que en un minucioso estudio que ha estado realizando con fotografías en alta resolución ha podido ver con detalle que existen lineas verticales muy marcadas bajo las imágenes pintadas en dichas paredes. ¿Pueden ser estos signos lineales el despuntar de un par de cámaras? existe esa posibilidad, por ello se ha escaneado la tumba hasta en tres ocasiones (mediante infrarrojos, por el experto japonés Hirokatsu Watanabe, y por un equipo del National Geographic), se mantiene que tras el muro existen restos de materiales metálicos y orgánicos, podría tratarse de la tumba original de Nefertiti, el faraón murió una década después prematuramente, quizás la KV62 pudo ser abierta para acomodar a Tutankamón y de esta manera la reina quedaría aislada en el interior del sepulcro. Tras el segundo escáner relizado por el japonés, Zahi Hawass (en contra de Reeves desde el principio) ha dicho en unas declaraciones que él piensa que Nerfertiti defenitivamente no está ahí enterrada, pero arqueólogos de todo el mundo llegan a una misma conclusión y es que necesitan realizar más pruebas y estar completamente seguros antes de tocar la tumba de Tutankamón y alterar la estancia.
Las bases que mantiene Reeves son básicamente la estructura de la tumba (utilizada normalmente en mujeres) y las señales bajo la pintura ya mencionadas, en cualquier caso para saber el desenlace de estas cuestiones solo nos queda esperar, tal vez realmente Nerfertiti se convierta en el gran descubrimiento de nuestro tiempo.

X= Posible cámara del tesoro. Y= Posible cámara funeraria.

Existe otro tema por el cual la tumba del faraón está en las portadas, queda claro que el posible descubrimiento de la tumba de Nefertiti eclipsa todo lo demás, pero hay un dato que también está siendo debatido aunque se desconoce con qué fin concretamente aún siendo bien sabía su veracidad, hablamos de quién descubrió realmente la KV62 ¿Carter?.
A lo largo de la historia existen personas que han jugado un papel importante en un amplio abanico de episodios pero que el propio paso de los años ha ido relegando injustamente a un segundo plano, es lo que sucede si buscamos en internet información sobre Tutankamón, es imposible desvincular su nombre de Howard Carter, el 4 de noviembre del año 1922 se fechaba el maravilloso hallazgo de la tumba, pero nadie hace referencia a Hussein Abdel Rasul (1912-1996), el niño que con tan solo diez años fue contratado por Carter para encargarse de llevar agua cada día a la excavación ya que su padre era el capataz de los peones que allí trabajaban, cada mañana el niño cargaba su equino con dos grandes tinajas y se dirigía a cumplir con su trabajo, la mañana del cuatro de noviembre, Hussein al llegar a la excavación, escarbó un poco en la tierra para depositar las tinajas y que estas no vertieran el agua sobre el abrasador suelo, con ese gesto bastó para encontrar lo que era el primer escalón de la escalera con 16 peldaños que conducía a la KV62.
La excavación paró, todo se congeló en el tiempo, y hasta el propio Carter al conocer la noticia cuando llegó al trabajo quedó sobrecogido y no pudo creérselo hasta que lo vio con sus propios ojos. Howard no mencionó al joven en el telegrama enviado a Lord Carnarvon el seis de noviembre contando lo acontecido, a lo máximo que llegó el reconocimiento de Hussein fue a posar en una fotografía con uno de los espectaculares collares hallados en la tumba del faraón, también trabajó con los años como capataz en múltiples excavaciones, continuando con el trabajo de su padre. Curiosamente este niño desciende de las personas que realizaron uno de los mayores expolios que hay documentados en Egipto, ya que en el año 1871 un pastor de cabras caminaba por a colina de Deir el Bahari cuando descubrió accidentalmente una cavidad repleta de ajuares funerarios y momias (entre ellas faraones, reinas y altos cargos), la familia se dedicó a venderlo todo sin contemplaciones, aunque la policía pudo frenar este hecho una década después de su comienzo.
La controversia llega de la mano del nieto de Hussein, Mohammed Abdel Rasul, el cual ha hecho unas polémicas declaraciones, en ellas dice saber el lugar en el que se encuentran muchas tumbas intactas sin excavar, así como otros tesoros egipcios, cosas de las cuales solo revelerá su ubicación si se le concede un puesto en el Ministerio de Antigüedades, ya que su familia ha sido tachada a través de todos estos años por ser descendientes de los violadores de tumbas que realizaron el expolio, y por ello cree que se dio de lado a su padre sin tenerlo en cuenta durante el descubrimiento ni en los años posteriores. Yo a nivel personal, no me creo una palabra de este señor, amenazar de ese modo imponiendo en pleno siglo XXI que solo hablará a cambio de un puesto, me parece digno de las películas basadas en la arqueología de los años veinte, con su correspondiente tráfico de piezas en excavaciones clandestinas carentes de ningún tipo de rigor, estudio o profesionales. Hussein y su familia negaron este hecho como era de esperar, y durante todo este tiempo su hijo Mohammed ha tratado de limpiar su nombre y el de sus antepasados, cosa que me parece muy loable, pero en las últimas declaraciones creo que pierde bastante los papeles. Este hombre tiene actualmente una pequeña taberna en la que ha puesto un museo dedicado a su padre, el "verdadero" descubridor de la tumba, pero claro, aquí llegamos a un punto complicado.

Carter venía de coger el testigo de Edward R. Ayrton, que en el año 1907 había dado con la KV54 la cual tiene 2 m² (también conocida como "el pozo de embalsamamiento") más concretamente el 21 de diciembre, no es una tumba según sabemos hoy en día, se trata tan solo de un pozo en el que se hallaron objetos pertenecientes a Tutankamón, todos ellos colocados dentro de poco más de una decena de jarras de almacenamiento (donadas por el mecenas de la expedición,Theodore M. Davis, al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York) Theodore afirmó que la KV54 era la tumba del faraón, pero a pesar de los restos de materiales propios que se utilizaban en el proceso de momificación como el natrón, o de restos de alimentos, aquel lugar no albergaba ninguna momia. Se encontró un lienzo de lino en el que se dejaba entre ver la existencia de la verdadera tumba, también los restos de comida fueron atribuidos al banquete en honor al faraón en su propio funeral. Algunos objetos provienen del primer intento de profanación de la tumba real, cuando accedieron a su interior (la puerta principal de la KV62 estaba sellada al menos dos veces tras su cierre original) lo primero que pudieron encontrar en el corredor fueron los restos de los utensilios utilizados en la momificación, por lo que para poder volver a sellarla fueron llevados hasta el pozo de embalsamamiento y ese espacio cubierto con escombros y posteriormente sellado.
Entonces, la pista de la tumba de Tutankamón se remonta mucho tiempo atrás, si Howard siguió esa linea de investigación y estudió los objetos del pozo, quizás habría que pensar quién halló la tumba, no podemos otorgarle todo el mérito a Hussein por mucho que ahora en la prensa aparezcan titulares como "El niño que descubrió la tumba de Tutankamón", ya que esto sería menospreciar el trabajo de las personas que estaban y que siguen estando hoy en día detrás de cada hallazgo, existen estudios que duran décadas e incluso siglos, en busca de lugares de los que tenemos constancia de su existencia pero que aún no hemos dado físicamente con ellos, por ese motivo me parece un poco insultante intentar atribuir todo el mérito al niño y dejar a Carter como un usurpador, es cierto que Hussein encontró el escalón, pero el que estaba allí excavando era Howard Carter.

¿Qué hay de su maldición? Cuenta la leyenda más ligada y explotada a este hallazgo arqueológico, que en la entrada de la tumba había escrita en arcilla una frase que decía así: «La muerte golpeará con su bieldo a aquel que turbe el reposo del faraón». Por supuesto esta pieza nunca ha sido vista, ni si quiera en fotografías las cuales nos llegaron a mostrar incluso las ofrendas florales que tenía la tumba antes de que desintegraran. Según dicen, todo comenzó cuando Carter introdujo la vela por el hueco que habían hecho y al preguntarle que estaba viendo, él contestó "cosas maravillosas", ya que justo ahí habían empezado a perturbar el descanso eterno del faraón, algo altamente castigado en el Antiguo Egipto, se dice que se podían encontrar inscripciones con maldiciones y advertencias en las proximidades de las tumbas y en su interior, conjuros que condenaban al profanador a la muerte y en ocasiones a un castigo superior en el más allá, aterrando así a los vivos con atormentar sus almas eternamente.
Esta leyenda urbana comenzó a forjarse con la muerte de Lord Carnarvon, el cual después de una cadena de infortunios falleció a causa de complicaciones en una neumonía, lo que si es cierto es que en el momento de la muerte hubo un apagón de grandes dimensiones en el Cairo, algo que los supersticiosos enlazaron inmediatamente con una maldición (esto ocurrió el 5 de Abril de 1923), este hecho desató una oleada de estudios y de invenciones sin fundamento que buscaban sin lugar a dudas hacerse un hueco entre el candente tema del momento. Pronto se empezó a exagerar todo, teniendo en cuenta que de 58 personas que participaron en el descubrimiento, solo 8 fallecieron prematuramente, no es necesario decir que la maldición es solo un cuento que ha sabido vender muy bien el mítico enterramiento, además de ello el propio Hussein alentaba esta superchería diciendo que él poseía el "contra hechizo" y por eso no había fallecido, y que en efecto los demás habían perecido a causa de la temible maldición. Sobra decir la cantidad de bacterias que habitan estas tumbas milenarias y la poca protección que se llevaba entonces encima. En cualquier caso esta leyenda forma parte del encanto oculto de Egipto, realmente la tumba del faraón Tutankamón es una maravilla, en su interior se hallaron 5.000 piezas que hoy se guardan para que quede testigo por siempre del paso del faraón niño por el mundo de los vivos, las cuales fueron distribuidas en cuatro salas en el momento de sepelio y se tardaron ocho años en poder sacarlas todas, concluyendo la excavación en el 1930, a veces me asombra el número de datos que tenemos acerca de los reyes de la antigüedad, pero me sobrecoge aún más cuando pienso los que nos quedan por descubrir.

Plano de la KV62
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