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miércoles, 15 de febrero de 2017

John Horwood, crónica de la encuadernación humana

Los riachuelos de historias, mitos y leyendas que han dado cobijo a la humanidad dejando al pasado orillarse en forma de página escrita hoy nos llegan empolvados, perdidos en algún rincón de las más entrañables y auténticas librerías, errantes entre estigmas, etiquetas y condenas, algunos prohibidos a la par que otros impuestos, así son los libros que nos ha regalado el tiempo; gracias a las personas que un día emplearon parte de su vida en esbozar sus ideas con tinta hoy podemos zambullirnos en mil y una noches de papel, a veces no somos conscientes del sendero que llevan recorrido algunas tradiciones o prácticas, en concreto la escritura vive entre nosotros desde civilizaciones ya extintas a las que les debemos la fortuna de poder acariciar un libro y abrirlo sin más.
Aunque muchos otros ejemplares de relatos, documentos y sentencias los han precedido, a nivel personal creo que el grimorio como tal supuso un alto en el camino literario. No es fácil para nosotros comprender muchas cosas que antes suponían la base de algunas artes consideradas tanto mágicas como inacabadas, y digo inacabadas porque aunque los libros esotéricos han hecho referencia sobre todo a rituales y hechizos, es complicado encontrar ejemplares donde también se plasme la consecuencia terrenal de éstos; el cine nos ha mal acostumbrado a pensar que muchas cosas tan solo son una leyenda, pero lo cierto es que los grimorios existieron, concretamente casi todos los que se conocen fueron escritos en la horquilla temporal que se encuentra entre los siglos XIII y XVIII, como peculiaridad hay que destacar sin duda que entre los pigmentos de la tinta con la que los redactaron se encuentra el rastro de la sangre humana, si nos paramos a pensar en libros mágicos seguramente nos venga a la mente el típico tomo antiguo, escrito a mano, cubierto de polvo y alumbrado por el resplandor intermitente y tenue de una vela, estos ejemplares tuvieron su nacimiento en la Baja Edad Media y todavía existe un gran mercado que intenta vender sus traducciones aunque cabe destacar que casi en su mayoría son fraudes que acaban convirtiéndose en estafas millonarias, como por ejemplo los encantadores de serpientes que aseguraban tener una copia del Necronomicón, curiosamente sabes que se trata de una gran patraña solo con conocer un poco la historia, ya que el mencionado libro procede de una novela. Los grimorios auténticos descansan en quijotescas colecciones y algunos están expuestos en museos, dejando al desnudo sus páginas embriagadas de conjuros, artes oscuras, y rudimentarias prácticas medicinales que fueron evolucionando hasta nuestros días.

Bibliopegia antropodérmica, digna sucesora del arte vinculado a la artesanía de los grimorios. Estamos ante la que posiblemente sea la elaboración más macabra y a su vez cotizada que hoy por hoy continua en boga, lejos de ser un mito la base principal por la que se caracteriza esta labor es la de encuadernar libros con piel humana. Precediendo a la finalización de la elaboración de los grimorios a finales del siglo XVIII, se comienzan a encuadernar algunos ejemplares de los libros mágicos con piel procedente de los propios autores, se puede decir que esto se estuvo llevando a cabo desde el siglo XVII hasta el cercano XIX, periodo en el que encontró su máximo esplendor comercial y social. Algunos escritores se han empeñado en atribuir este arte tan solo a una forma de pena mortuoria superando a la propia muerte, y esto se debe principalmente a que en las sentencias a muerte figuraba la posibilidad de que tras la ejecución los reos pasaran a ser el centro de atención en las clases de anatomía, entonces una vez concluida la disección su piel pasaba a encuadernar los libros de anatomía; dentro de esta misma sección del horror tenemos los tomos que recogían entre sus hojas las fechorías y crímenes por los que hombres juzgados eran condenados, si los familiares lo pedían también era encuadernado con su piel y entregado a la familia. Pero tras haber tenido su epicentro en las ejecuciones y los libros de medicina, la focalización de la bibliopegia antropodérmica experimentó una expansión bajo la capa del romanticismo, pasando a elaborar ejemplares que recogían las cartas de amor más amadas dentro de una pareja para posteriormente encuadernar el libro con la piel de los cónyuges, estrechamente ligado a ello también tenemos algún volumen de lectura erótica, que incluso llegaron a forrarse con pezones de mujeres fallecidas; en el año 1866 un despido masivo acabó con el tráfico de piel femenina que se llevaban entre manos algunos médicos parisinos, en ese turbio asunto también estuvieron involucrados los resucitadores, aquellos desalmados que profanaban tumbas para lucrarse de los cadáveres.
La piel humana fue cobrando importancia en las encuadernaciones con el tiempo, erróneamente se ha llegado a pensar que únicamente se trataba de casos aislados, pero lo cierto es que se llegó a encuadernar un gran números de libros que partían de causas como testamentos con la piel del testador, relatos con la piel de sus protagonistas y obras en las que se trataba de homenajear nombres ilustres o reconocer hazañas, por ello no era difícil que la piel de los héroes de guerra y de científicos pasara a fundirse con el papel.
Para poder encuadernar un libro con la piel humana se debía seguir un curioso proceso, en primer lugar se extirparba la piel de una zona óptima para ser curtida, se solía escoger la piel de la espalda, a continuación se sumergía en una fórmula líquida que contenía entre otras cosas alumbre y sal, después el proceso pasaba por secar el retal humano a la sombra, se volvía tan maleable y suave como la piel de cordero y finalmente era cosida a las tapas del volumen escogido con pelo humano.


Existen ejemplares algo más singulares, quizás por su historia particular; entre ellos tenemos el ejemplar de "Los tres mosqueteros" que fue encuadernado con un trozo de piel tatuada en la que se pueden ver dos caballeros de Luis XII  y un corazón atravesado por una flecha, el libro "La tierra del cielo" que el astrónomo y autor encuadernó con la piel de los hombros de una condesa tras recibir en una caja como regalo dicho macabro retal, la mujer estaba enferma y él le había comentado en una fiesta lo suave que aparentaba ser su piel, por lo que la condesa dejó aquel perturbador gesto como última voluntad.
Entre esos libros se encuentra la crónica de un asesinato, la confesión narrada en tinta que nutre el libro de John Horwood. En el 1821 John Horwood, un joven de 18 años natural de Hanham, fue la primera persona ejecutada públicamente en la nueva prisión de Bristol. Había sido declarado culpable del asesinato de Eliza Balsum, una chica de la que estaba enamorado y a la que había amenazado de muerte en repetidas ocasiones. Eliza murió a raíz de una lesión en la cabeza después de que Horwood le asestara un golpe mortal con una piedra. Cuando concluyó su ejecución, el cadáver de John fue diseccionado por el cirujano Richard Smith, durante una conferencia pública en el Bristol Royal Infirmary.
Desde ese momento la cubierta frontal que narra el horror de su crimen es de color marrón oscuro, su propia piel curtida da forma a las tapas de la oscura biografía, fue grabada con calaveras y huesos, donde en tono dorado yacen las palabras Cutis Vera Johannis Horwood, la piel real de John Horwood. El particular tomo se ha conservado durante muchos años en los archivos de Bristol pero el paso de los años ha hecho mella en él y resulta muy complicada su manipulación; actualmente se encuentra dentro de una urna en el M Shed (Bristol).

El libro encuadernado con la piel del criminal John Horwood

miércoles, 24 de agosto de 2016

Cuaderno de viaje: Tierras toledanas

Una de las mayores características que etiqueta a la sociedad del siglo XXI es la diversidad a la hora de pensar, sentir y elegir; por ello en cada situación nos basamos en diferentes motivos o razones para decidir qué camino escoger, en periodos calificados por la mayoría como vacacionales no es complicado ver en los escaparates de las agencias de viajes a más de una familia mirando embelesados los carteles publicitarios, y los más adultos de la misma recorriendo el suelo con la mirada sin más fin que el de hacer un ligero cálculo mental con el que vislumbrar si el viaje de sus sueños está o no a su alcance. ¿Qué nos lleva a decantarnos por un destino u otro? cuando yo empecé a mirar viajes, todo el mundo daba por hecho que me iría a pasar una semana al extranjero y yo cada vez que alguien me enumeraba la típica lista de capitales europeas, acababa pensando lo mismo; no entendía (ni entiendo) el motivo para relacionar vacaciones con extranjero, dentro de nuestras fronteras hay verdaderos paraísos, por lo que no veo la imperiosa necesidad de tener que coger un vuelo para disfrutar de unos días de paz. Después de hacer una lista con los lugares que más me gustaría ver por orden de preferencia, me di cuenta que Toledo era la ciudad más nutrida de mis sueños culturales, así que alquilé un precioso ático en mitad de su casco histórico, justamente delante del imponente Alcázar y compré un billete de tren, medio de transporte que me sigue fascinando y transportando a tiempos pretéritos y mágicos.

Atardecer en Toledo desde mi ventana

El viaje en general ha sido un paréntesis en mi vida que yo necesitaba, ahora que he vuelto a casa me atrevería a decir que la necesidad de alejarme de mi entorno cotidiano en soledad por unos días era más fuerte e importante de lo que yo pensaba en un primer momento. La experiencia ha sido realmente gratificante, quizás por la manera de vivir, sin despertador, solo con los rayos del sol, además una de las noches el cielo se puso negro como la boca de un lobo y acabó cayendo una tormenta épica, he de reconocer que estar sola en un ático y escuchar un trueno seguido de un latigazo de luz pues no es nada fácil, el edificio era muy antiguo (de los que tanto me gustan) y la terraza era su mayor atractivo, despertarse y poder sentarse frente al majestuoso Alcázar de Toledo con una taza de café en la mano y un libro de las Órdenes Militares sobre la pequeña mesa de madera no tiene precio. Por las tardes salía a pasear por las laberínticas calles constituidas de solemne piedra, en las que cuando caía la noche se reflejaban las anaranjadas luces de los pequeños faroles, momento que te transportaba sin darte cuenta a la España de Gustavo Adolfo Bécquer, esa patria melancólica, callada, serena y a ratos tétrica. Pero avanzabas un poco más y contemplabas como de la nada, en mitad de una calle, había un portón cerrado a cal y canto con una cadena por que la cerradura original dejó de cumplir su función muchos años atrás y es cuando desde Becquer pasas a la honorable Orden del Temple, la madera sin pulir, los rastros de forja en el portón, esbozar con la mano el contorno de las rejas del pequeño ventanal que lo preside y por momentos te parece estar en otro tiempo, algo que no hemos vivido, pero que la magia de las calles toledanas guardan y nos regalan a los afortunados que sabemos ver más allá de las carísimas tiendas de la calle Comercio (irremediablemente terminé por traerme a casa una gran figura templaria), o de los costosos bares, aquellos que lejos de lo puramente comercial sabemos apreciar los rayos y truenos que envolvieron esa noche al Alcázar de Toledo en un abismal manto de lágrimas. Perdí la cuenta de los lugares culturales que visité, todos los museos que pude, entre los más bonitos están el de la Santa Cruz y la España Mágica, pero el Monasterio de San Clemente con la exposición de las Órdenes Militares no se puede quedar atrás, a pesar de ser réplicas disfruté mucho de las recreaciones que habían preparado; pero yo quiero subrayar en este cuaderno de viaje tres lugares que me han impactado de manera muy especial por distintas razones aunque por una en común, su hechizo:

Posada de la Hermandad

En el año 1476 la Santa Hermandad fue instituida por Isabel la Católica en las Cortes de Madrigal, con este gesto se pretendía unificar al resto de hermandades y con ello crear una sede para proteger los caminos, perseguir a los malechores y hacer cumplir la ley; la Santa Hermandad se puede considerar antecesora de las actuales Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Su jurisdicción tuvo una honorable longevidad, se trataba del primer cuerpo policial tan organizado y estructurado de Europa, hasta que en el año 1834 fue disuelta para dar paso a la nueva institución policial. El edificio al que hoy hacemos referencia fue erigido para albergar la sede toledana de la Santa Hermandad, la gran portada típica de la ciudad con un estilo gótico-mudéjar exquisito, está adornada con el símbolo de la Hermandad, dos ballesteros que protegían y flanqueaban el escudo tallado en madera de los Reyes Católicos de España (ahora se puede ver expuesto en el piso superior de la posada). Sirvió de emplazamiento civil y de uso público, si subimos por las escaleras nos encontramos con un gran salón el cual fue una sala destinada a la celebración de juicios, está decorado con pinturas murales que nos recuerdan que la construcción perteneció a la Santa Hermandad, de nuevo dos ballesteros. También sirvió de cárcel hasta su disolución cuando el edificio fue vendido y transformado en posada. Con lo grande que es Toledo qué motivo podría tener para destacar este enclave como un lugar que se debe visitar, bien pues la respuesta para mi es complicada de explicar, ya que hay cosas que carecen de esos factores que las hacen explicables, pero lo intentaré. En los sótanos la Santa Hermandad tenía las mazmorras, compuestas de tres celdas abovedadas que dan a las entrañas de un patio de luces, para acceder a ellas tienes que descender por una estrecha escalera de piedra, en la que el paso de los años se aprecia con suma facilidad, las fotografías hacia la puerta de una de las celdas las hice desde el piso superior, no pensé que se pudiera bajar ahí, pero estaba equivocada y el muchacho que estaba en la recepción de este actual Centro Cultural me dijo que las mazmorras estaban abiertas al público. Creo que jamás olvidaré la sensación al correr el gran pestillo de la primera celda, al entrar en contacto con el frío metal sentí que el tiempo no había pasado, a pesar de estar a 40º en la ciudad, aquel lugar parecía un frasco hermético del pasado, conforme entraba en la celda todo se volvía más y más silencioso, hasta que al sentarme en el suelo del fondo de aquel emparedado de lamentos, todo fue sepultado por un ensordecedor silencio en el que no se escuchaba ni una mosca; de ese que a veces crees percibir hasta un pitido, el calor cesó, alargué la mano más allá de mi rodilla y con la yema de los dedos acaricié la tierra que se había desprendido de las pétreas paredes. El silencio, la calma, hacían un efecto contrario a lo que suelen transmitir, no había paz. Dicen que los sótanos fueron utilizados para torturas inquisitivas, tengo el convencimiento de que aquellas almas jamás se alejaron de allí.


Despacho del General José Moscardó Ituarte (1896-1956), Alcázar

Esta sobrecogedora estancia estuvo apunto de ser cerrada al público con la aplicación de la ley de Memoria Histórica que irrisoriamente solo afecta al conocido como bando nacional, ya si entramos en los miles de asesinados por los republicanos, eso ya no importa, y hay que escarbar mucho para obtener datos, como es el caso de la masacre que perpetraron en Belchite o la de Paracuellos. Esta ley es la principal culpable que tras el desmantelamiento del antiguo Museo del Asedio de Toledo, partes fundamentales de la historia como la enfermería en los sótanos del Alcázar en la cual se refugiaban los civiles que estaban dentro de la fortaleza durante los continuados bombardeos republicanos, o la cripta en la que se enterraron los caídos durante el asedio (también algunos supervivientes por deseo propio cuando les llegaba la hora final) hayan quedado vetadas al público. Sobra decir que considero esto un atropello hacia la libertad, ya que siendo parte de la historia de España debería permanecer abierto sin lugar a dudas para que se pueda aprender de verdad ese periodo de nuestro país. Me molesta mucho cuando se sigue dando más importancia a unos muertos que a otros, en una guerra realmente no hay bandos, solo víctimas y de manera muy remarcada si hablamos de civiles.

Las camas de la enfermería del Alcázar 

Volviendo al despacho del General, aunque iba con la idea fija de verlo, no pensé que fuera tan impresionante; los techos y las paredes conservan los destrozos de la metralla de la época, así como parte del mobiliario, también está en una urna de cristal el famoso teléfono mediante el cual Moscardó se despidió de su hijo Luis después de que los republicanos lo llamaran diciéndole que o se rendía o fusilarían al joven de 24 años, la conversación que llenó antaño los libros de historia fue así:

- Cándido Cabello (socialista y jefe de milicias de Toledo): Son Uds. responsables de los crímenes y de todo lo que está ocurriendo en Toledo, y le doy un plazo de diez minutos para que rinda el Alcázar, y de no hacerlo fusilaré a su hijo Luis que lo tengo aquí a mi lado.
- Coronel Moscardó: ¡Lo creo!
- Cándido Cabello: Y para que veas que es verdad, ahora se pone al aparato.
- Luis Moscardó Guzmán: ¡Papá!
- Coronel Moscardó: ¿Qué hay, hijo mío?
- Luis Moscardó Guzmán: Nada, que dicen que me van a fusilar si el Alcázar no se rinde, pero no te preocupes por mí.
- Coronel Moscardó: Si es cierto encomienda tu alma a Dios, da un viva a Cristo Rey y a España y serás un héroe que muere por ella. ¡Adiós, hijo mío, un beso muy fuerte!
- Luis Moscardó Guzmán: ¡Adiós, papá, un beso muy fuerte!
Cuando Cándido Cabello vuelve a coger el teléfono el Coronel Moscardó le dice:
- Puede ahorrarse el plazo que me ha dado y fusilar a mi hijo, el Alcázar no se rendirá jamás.

La pared está ataviada con imágenes de la Guerra Civil, pero se pueden destacar especialmente las dos obras de arte que nos muestran al General y a su hijo, dos preciosas pinturas que dejan volar nuestra imaginación. Sinceramente al igual que comentaba con la posada anterior, se trata de un enclave único, cuesta trabajo creer que cualquier persona que entre allí no salga con un escalofrío aunque no conozca la historia del lugar. Siempre he pensado que hay sitios que son capaces de quedarse celosamente con una parte de lo que se vive en ellos, es como si el eco de lo que un día pasó, del retumbar de las botas de Moscardó al caminar por aquellos 25 metros de habitáculo, jamás se hubiera desvanecido entre los años de paz. Nunca he entendido bien el asunto de las energías y no puedo hablar mucho de ello, tan solo puedo dar testigo de lo que yo he podido experimentar y si existe en Toledo un epicentro de magia para quedarse en silencio y escuchar los sonidos naturales que despiden los muebles, o ver cómo la gente ni levanta la cámara, simplemente se sitúan delante de la ventana y contemplan el exterior en silencio, si existe un lugar hechizado sin duda es el despacho del glorioso General, algo que he pensado a lo largo de toda mi vida es que la historia revive cada vez que alguien piensa en ella, y este es uno de esos casos; cuando te quedas a solas te entran ganas de preguntar con audaz inocencia ¿sigue ahí mi General?.


Iglesia de San Román, actual sede del Museo de los Concilios y de la Cultura Visigoda

Nos topamos con este paraíso arqueológico en uno de los lugares más elevados de Toledo, una de las colinas más hermosas, entre sus calles, perdida entre la espesura de las calzadas empedradas pero firme al amparo de la majestuosidad de su fachada. La planta basilical está compuesta por tres naves que a su vez presentan separaciones con maravillosos arcos de herradura califal, están descansando sobre pilares y columnas de origen visigodo y romano a los que se adosan columnas con capiteles. Se dice que su parroquia puede estar documentada desde el siglo XII, el arzobispo Rodrigo Ximénez de Rada consagró la iglesia en el año 1221, cuentan que en ella se coronó rey a Alfonso VIII de Castilla el 26 de agosto de 1166. En el siglo XIII la iglesia tuvo algunas obras, como el nuevo ábside y los frescos (de los que destacaría el Juicio Final) que fueron tapados en el siglo XVI tras la remodelación del ábside de la mano de Alonso de Covarrubias, pero en el año 1940 fueron recuperados (en la medida de lo posible). Actualmente atesora una gran colección de restos arqueológicos de los siglos VI, VII y VIII, que muestran principalmente cómo fue la antigua capital del reino visigodo de Toledo, entre los que destacan cimacios, relieves, muestras epigráficas, pinturas, documentos, una amplia muestra orfebre, y ajuares. El suelo de la Iglesia es un macabro mosaico de tumbas, algo que nunca he hecho es perturbar el descanso de los muertos, no me gusta hablar en los cementerios (ni que decir reírme) y mucho menos tocar las sepulturas, para mi fue impactante cuando llevaba ya un par de horas dentro y al mirar al suelo me di cuenta que lo que estaba pisando eran tumbas, algunas de ellas con el nombre casi desgastado, otras perfectamente legible. Al final de la sala, después de pasar por delante de los frescos y atravesar un pequeño corredor, llegas a una puerta, aquella que conduce al torreón. Se trata de una robusta torre de estilo mudéjar toledano que tiene dos cuerpos superiores en doble campanario, algo completamente espectacular; para poder acceder a su cima tienes que subir una escalera interminable con escalones irregulares, la cual sirve prácticamente de palomar hoy por hoy, conforme vas avanzando se pueden escuchar las palomas sin parar, encuentras huevos a tu paso e incluso plumas, tuve la suerte de ir entre semana de vacaciones, así que estuve sola en muchos sitios y la torre fue uno de ellos. Al llegar arriba ves a vista de halcón todo Toledo, no os puedo describir lo que se siente al sentarte al lado de uno de esos arcos, cerca de la campana, y entre el sonido de las palomas, el del viento y el de tu respiración agitada por el gran tramo de escaleras, encontrarte a solas contigo mismo, sin nadie más. Podría decir sin lugar a dudas que fue uno de los sitios que más me hizo pensar, de esos en los que cierras los ojos y vislumbras todos los problemas con claridad y lo que es más importante, ves nítidamente la solución a ellos.


Dicen que existen dos tipos de viajes, aquellos que disfrutas sin más y los que cambian algo en ti; cuando en el camino de vuelta sacas tu libreta e intentas neciamente plasmar parte de tus sentimientos en un lecho de papel pero la tinta no logra trazar nada, las palabras se quedan en el tintero y solo puedes ponerle la tapa a tu bolígrafo, cerrar el cuaderno, y al levantar la mirada y ver tu reflejo en la ventanilla del tren dibujar una sonrisa, entonces es cuando un viaje te ha llegado a ese que late en tu pecho, sin importar el destino, el dinero, tan solo dándole importancia a las vivencias, por que no es el sitio, realmente es lo que tú consigues ver en él. Quizás Toledo y sus calles lograron cambiar algo en mi ¿el qué? eso da para otro artículo queridos lectores, la semana que viene nos vemos con otros temas y diferentes historias, pero en el mismo sitio y con la misma ilusión.

miércoles, 27 de julio de 2016

Necroturismo, reinventando términos

La tecnología hoy en día nos permite viajar a cualquier parte del mundo e incluso a épocas pasadas, son muchos los enclaves turísticos que ya podemos ver a través de un solo click en nuestra pantalla, e incontables los lugares a los que los medios de transporte nos pueden llevar. Pero a veces lo más básico, aquello que forma parte de lo puramente humano y que resulta ser lo más primigenio, es justamente lo que solemos ignorar, no darle demasiada importancia y en ocasiones hasta desprestigiarlo.
El necroturismo es el nombre con el que se ha bautizado al recorrido que realizan algunos turistas o aventureros por los parajes que atesoran ciertos monumentos de carácter funerario, pero habría que plantearse si realmente este término no está muy desenfocado en cuanto a la horquilla de tiempo a la que pretenden asociarlo; estamos en un siglo en el cual todo, absolutamente todo, debe llevar una etiqueta para poder formar una especie de sendero social, si no tiene un nombre es que no está aceptado por la sociedad, de esta manera a visitar estos emplazamientos se le denomina como bien acabo de comentar "necroturismo", pero supongo que los inventores de esta genial idea no se dieron cuenta desde qué época se llevan haciendo expediciones a Egipto para ver las tumbas y monumentos funerarios de los faraones, o la interminable lista de visitantes de la que puede presumir el Coliseo, el cual sin ser una construcción directamente funeraria albergó un altísimo número de muertes imposible de saber. Sencillamente y alejándome una vez más de lo considerado políticamente correcto, he de decir que no considero que estas visitas sean aptas para todo el mundo, en primer lugar hay que ser consciente de que cualquier cosa relacionada con el descanso eterno ha de ser respetada, eso incluye no dar voces, ni por supuesto risas fuera de lugar, el respeto debe primar siempre por encima de todo, pero en casos tan solemnes como estos deberíamos tratar de acentuarlo al máximo, esto incluye poner el teléfono móvil en silencio y dejar las selfies para cuando estemos con los amigos, no en un campo santo; lo que viene siendo tener educación. Se trata de un recorrido moral y sentimental a la par que arquitectónico, por lo que lo ideal es dejar a un lado los ideales políticos para poder contemplar las obras desde un punto de vista histórico.

Desde la antigüedad las necrópolis han ayudado a entender mejor otras culturas e incluso a saber mucho de ellas, como su religión, alimentación, jerarquías o su escritura, si comenzamos por Egipto, nos encontramos con un amplio repertorio de lugares que son considerados un verdadero templo mortuorio, como es el caso de la galería de los halcones en Saqqara, donde miles de estas rapaces momificadas eran depositadas dentro de vasijas con el fin de contentar al todopoderoso dios Horus; la tumba de los doce monos, como se conoce coloquialmente a la KV62 (la tumba de Tutankamón) es un claro ejemplo de necroturismo, las paredes que guardaron con recelo al faraón niño forman el habitáculo más codiciado y visitado de lo que fue el Antiguo Egipto. Otros enclaves como los cementerios de gladiadores o el mausoleo de Lucio Emilio Lupo (conocido como el mausoleo de Fabara) nos hacen recordar que un día los que ahí habitan estuvieron vivos y caminaron sobre las piedras de su sendero, igual que nosotros hoy recorremos el nuestro.
En muchas ocasiones encontramos estelas en honor a los caídos, pero otras veces son enterramientos anónimos sin que podamos saber quién yace bajo la tierra. Si damos un salto en el tiempo y nos vamos a un relativo pasado cercano, podemos enumerar sin ninguna dificultad las tumbas que han pasado a ser celebres, como es el caso del lugar de descanso se Frank Sinatra, Elvis Presley, Abraham Lincoln, Jim Morrison, o la placa que recuerda el lugar parisino donde fue ejecutado Jacques de Molay, el último gran Maestre del Temple, pero a título personal me gustaría destacar especialmente la tumba de John F. Kennedy en el monumental Cementerio de Arlington, con la llama eterna que nunca abandona el descanso del eterno Presidente de los Estados Unidos de América.


Por otro lado tenemos los memoriales, en el caso de Pearl Harbor (lugar del ataque japonés perpetrado el 7 de diciembre de 1941 que supuso la entrada de USA en la Segunda Guerra Mundial) encontramos sobre el acorazado USS Arizona una gran pasarela que lo recorre, en su interior sobre una pared inmensa de mármol se pueden leer los nombres de los marineros que perecieron allí durante el ataque; los supervivientes fueron pidiendo que al morir arrojaran sus cenizas allí junto a sus compañeros, añadiendo su nombre a la infinita lista del frío mármol. Pero quizás los enclaves preferidos por estos nuevos "turistas" sean las catacumbas, entre ellas las que podría destacar sin duda son las Catacumbas de Palermo (os lo dejo como link al artículo que escribí hace un tiempo sobre ellas), pero también las de París las cuales fueron el punto de mira del Ayuntamiento parisino el pasado halloween cuando decidieron dejar pasar a una persona dicha noche en ellas por 350.000€, podía llevar un acompañante y estarían vigilados por tres agentes, manera lamentable de perturbar el descanso de sus casi siete millones de moradores. Por último en este apartado, quiero resaltar la Chiesa dei Morti (iglesia de los muertos), situada en Urbania, Italia; en este lugar se exponen 18 momias en vitrinas, los encargados de su preservación fueron los miembros de la Hermandad de la Buena Muerte, y se cree que los cuerpos de encuentran allí desde el 1833.

En España existen miles de sitios para hacer rutas de necroturismo, yo destaco especialmente por su contenido histórico las siguientes tumbas, y como apunte me gustaría comentar a modo de recordatorio que es un artículo de investigación, no publicaré ningún comentario de carácter político en relación a las sepulturas de la Guerra Civil, el único cometido del blog es informar.

Los caídos de la Legión Cóndor
El 2 de julio de 1942 el cementerio de Nuestra Señora la Almudena (Madrid) se atavió con sus mejores galas para acoger en su seno los cuerpos de Heinz Lignitz (25 años), Joseff Ullmann (24), Johann Seitz (20), August Heyer (26), Leo Falck (23), Georg Übelhack (27) y Walter Brotzmann (24), los siete pilotos pertenecientes a la Legión Cóndor que habían caído en acto de servicio durante la Guerra Civil española cuando militaban en el bando Nacional. Se celebró un acto solemne presidido por el Embajador Alemán Eberhard von Stohrer y el General Vigón, Ministro del Aire de España. Se trata de un emplazamiento de cuarenta metros de largo, por aquel entonces se podía leer una inscripción presidiendo el panteón, que recientemente (2012) fue borrada por la propia Embajada de Alemania (aunque aparece de nuevo escrita a diario), la placa se compone de dos partes, en alemán dice «Los aviadores alemanes aquí enterrados murieron luchando por una España libre», y en español «Aviadores alemanes muertos por Dios y por España; ¡¡¡Presentes!!!». Unos años más tarde, el Teniente Coronel de la Luftwaffe Helmut Felix Bolz fallecía por enfermedad, había dejado Alemania tras la guerra y vivía en Madrid, por lo que pidió que se le enterrara junto a sus camaradas, y por ello desde el 6 de enero de 1967 son ocho las tumbas que se pueden ver allí.


La pirámide del Puerto del Escudo
En la frontera entre Burgos y Cantabria se alza de manera imponente y silenciosa este mausoleo construido en el año 1939 por orden del General Francisco Franco Bahamonde (gobernó España desde el Golpe de Estado de 1936 hasta 1973) e inaugurado por el Conde Ciano, en él se depositaron durante algunas décadas los cadáveres de los militares italianos pertenecientes a la CTV (Corpo Truppe Volontarie), los cuales atacaron el Puerto del Escudo en 1937. La colosal pirámide escalonada de 20 metros de altura está presidida por una M que abarca toda la entrada principal, puesta ahí para honrar a Benito Mussolini; en su interior atesora 360 nichos de los soldados y en el sótano 12 más destinados a los oficiales. Actualmente están vacíos después que una cadena de infortunios se cobrara la vida frente al monumento de los que habían sobrevivido a la batalla, un accidente de tráfico acabó con ellos y finalmente todos los restos fueron sacados de aquella construcción calificada como maldita.

Belchite
No sé bien en qué apartado "turístico" poner este pueblo devastado por el horror de la guerra, posiblemente a nivel paranormal sea de los lugares más famosos de España, escribí sobre él aquí; es un tema un tanto delicado ya que por ejemplo además de la fosa común donde fueron enterrando a todos los caídos (en dos semanas 5.000 víctimas) en sus sótanos la República hizo arder las entrañas de Belchite cuando aún sus mujeres y niños estaban dentro, por lo que realmente el número de caídos es incalculable. Aunque no sea un cementerio catalogado como tal, yo sin duda lo meto dentro de este listado por que alberga más muertes que muchos pequeños cementerios. Hay una gran corriente turística hacia este lugar, centenares de personas se trasladan para experimentar lo inexplicable.

El descanso de Don Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador
Don Rodrigo falleció el 10 julio de 1099 en Valencia, es enterrado en esa misma ciudad. Pero en 1102 sus restos pasan al Monasterio de San Pedro de Cardeña, donde permanecen hasta 1836, aunque durante unos años son trasladados a Burgos. En 1735 se construye su capilla, en el lado derecho de la iglesia del monasterio, presidida por el doble sepulcro de Don Rodrigo y su esposa Doña Jimena, lamentablemente durante la Guerra de la Independencia los soldados franceses profanan las tumbas y se llevan los restos al actual paseo del Espolón. Son recuperados en 1840 y se trasladan a la Capilla de la Casa Consistorial de Burgos en una urna. Finalmente en el año 1921 los restos son llevados al lugar donde hoy el héroe descansa junto a su amada en la maravillosa Catedral de Burgos.

Junior, el domador
Si nos adentramos de nuevo en el cementerio de Nuestra Señora de la Almudena, entre la multitud de estatuas una de las que más llama la atención es la escultura dedicada al domador José María González "Junior". El joven de 27 años perdió la vida en un fatídico accidente de tráfico en el año 2002. Amaba su vida bajo el embrujo de la carpa del Gran Circo Mundial y se hizo conocido internacionalmente por su unión laboral con los animales. Dos grandes caballos flanquean a José María en una espectacular representación a tamaño natural.

Pirámide de Mussolini, puerta de la fosa de Belchite, tumba del Cid y la escultura de Junior

Muchas personas se han posicionado en contra de esta nueva forma de abordar el turismo, todas las opiniones son sencillamente respetables, pero quizás no nos damos cuenta que el problema no está en visitar tumbas puesto que esto lo llevamos haciendo desde que los viajes comenzaron a formar parte de las ofertas de ocio, pero sin embargo la problemática nace en la raíz del respeto. Comprendo perfectamente que en situaciones en las que los familiares de los difuntos siguen con vida o se trata de personas enterradas en templos de oración, siente verdaderamente mal que lo que comienza siendo curiosidad, solemnidad o admiración por visitar enclaves donde yacen personas que en un tiempo caminaron como hoy lo hacemos nosotros, termine siendo una explosión de risas, fotografías muy poco decorosas y sobre todo una atracción de feria. Está claro que hay lugares que atraen por su esencia cautivadora como el ya mencionado Coliseo, pero siguen sin ser lugares en los que se deba perder el respeto por la vida de aquellos que perecieron bajo el suelo que hoy pisamos; que una iglesia como la de San Martín de Belchite presente un esqueleto desangelado no quiere decir que esa estructura no merezca silencio, parece obvio lo que estoy diciendo, pero no lo es. 
¿Qué me parece a mi personalmente el necroturismo? bueno, esta pregunta tiene demasiada miga, para empezar si yo sé que el Cid está enterrado en Burgos, es por que en algún momento me ha interesado su historia y tarde o temprano iré a verlo. Las personas que visitan mausoleos solo por curiosidad o morbo deberían replantearse si realmente es correcto, desde los tiempos en el que se hicieron los primeros enterramientos hasta ahora se han visitado con un único fin, presentar nuestro respeto, para cualquier otra cosa podemos pasear por una avenida o irnos al campo. Y ya no sé si merece mención la nueva moda de grabar películas pornográficas en el cementerio, o eso de ir a sentarse entre las tumbas por ser más "cool", desgraciadamente todo esto está pasando hoy en día, y al final convertimos una visita que puede ser curiosa a nivel histórico como es el caso de la tumba de la Legión Cóndor, en algo banal que solo vale para pasar el rato. Por supuesto eliminaría todo tipo de representaciones teatrales dentro de estos lugares, incluyendo lo relacionado con halloween. Opino lo mismo que de todos los temas de los cuales hablo, el respeto ha de tenerse como tarjeta de visita, dejar los vandalismos, conservar el patrimonio arquitectónico de estos lugares y que nuestras palabras mudas prevalezcan por encima de las carcajadas o bromas sin venir al caso, el resto puede esperar.

Buey momificado en honor al dios Apis (Egipto)

miércoles, 1 de junio de 2016

Entrevistando a Francisco Segura, guía del Complejo Humo (Yacimientos Arqueológicos de la Araña, Málaga)

España es un país que se caracteriza por sus grandes aportes a la historia de la evolución humana, al igual que por su gran Patrimonio Arqueológico; no es complicado encontrar un yacimiento con una importancia contundente en cualquiera de los rincones que componen este bello y único país. Desde el norte hasta el sur, sin dejarnos ni un solo resquicio de patria, comenzó siendo tan solo una semilla que el paso de las múltiples culturas han ido regando, creando una tarta arqueológica llena de estratos a los que hoy por hoy debemos dar las gracias por legarnos lugares tan especiales y sorprendentes como al que viajamos hoy, los Yacimientos Arqueológicos de la Araña. Málaga forma parte de ese sur tan disputado culturalmente entre la encrucijada de los caminos del tiempo, tenemos que echar la vista muy atrás y perdernos entre las cuevas para vislumbrar el testigo mudo pero perenne que nuestros ancestros dejaron cuando hicieron de ellas su fugaz e inestable morada. Poco se sabe a ciencia cierta hoy en día del verdadero significado de gran parte del legado material que nos ha llegado desde el misterioso y atrayente Paleolítico, pero lo cierto es que sitios como el Complejo Humo, nos ayudan a entender mejor lo que un día fuimos para comprender lo que hoy somos.
La Bahía de Málaga, posee desde los albores de los tiempos un clima que ha propiciado la supervivencia de los seres vivos y especialmente de los grupos de homínidos; ya que su riqueza en recursos tanto marinos, terrestres, y dentro de estos últimos cabe destacar la importancia de sus abrigos rocosos que constituían un cobijo perfecto para nuestros antepasados, su ocupación se remonta hasta hace más de 500.000 años. Parte de lo que podemos encontrar hoy de esos primeros grupos que estuvieron en la Bahía es su rica industria lítica. A partir de los primeros rastros hasta nuestros días, encontramos vestigios de todos los peldaños que ha ido avanzando nuestra especie hasta llegar a la actualidad. Quiero agradecer a Francisco su colaboración, con esta entrevista pretendemos dar a conocer este precioso emplazamiento.

Si queréis contactar con estos Yacimientos podéis hacerlo en sus redes sociales:


1. ¿Cómo nace lo que hoy conocemos como Complejo Humo? 
Complejo Humo nace de la sistematización y clasificación de los restos arqueológicos encontrados en las Cuevas de la Araña, en Málaga. De las seis cuevas que componen el complejo, la Cueva del Humo es la más rica a nivel arqueológico y patrimonial. Por ello, es la más popular de las seis, y la mejor investigada hasta ahora.

2. Uno de los puntos fuertes de este emplazamiento es el Museo de la Evolución con el cual se nos da la oportunidad de aprender el origen de nuestros ancestros y conocer mejor nuestra historia ¿Qué podemos encontrar en él? 
El Museo de la Evolución Humana que encontramos en el Centro de Interpretación de la Cuevas de la Araña consta de 3 áreas: una primera compuesta de restos fósiles y líticos encontrados en la Bahía de Málaga, como trilobitos, anémonas, conchas, vegetales petrificados, etc., muy valiosos a nivel geológico, geomorfológico y paleoambiental. Una segunda compuesta por reproducciones de cráneos de los principales homínidos desde Australopitecos hasta Homo Sapiens Sapiens., para contextualizar a la Araña en el proceso evolutivo de los últimos 500.000 años. Y finalmente, una tercera área compuesta por la Sala de las Culturas de la Araña, desde Preneanderthales (500.000 años BP) hasta la Edad del Cobre final (3500 años BP aprox.), comprendiendo así todas las etapas del Paleolítico, Neolítico y Calcolítico. En ella encontramos abundantes bifaces, raederas, denticulados, hendidores, y toda una amplia variedad de útiles líticos de cada período.

3. ¿Qué hay de la industria lítica que envuelve estos yacimientos? 
Encontramos gran variedad de instrumentos líticos a nivel tecnológico y tipológico desde el Paleolitico Inferior (Achelense) al Paleolítico Medio (Musteriense), y los diferentes períodos del Paleolítico Superior (Auriñaciense, Gravetiense, Solutrense, Magdaleniense y Epipaleolitico), junto con las etapas posteriores del Neolítico y Calcolítico. Así pues, encontramos toda una variedad de instrumentos lítico de cada periodo.


4. Una de las mayores fuentes de datación en la arqueología es la estratigrafía ¿Qué estratos podemos encontrar en la cueva del Humo? 
La Cueva del Humo posee una de las estratigrafías más interesantes de Europa, comparables a las de Atapuerca, Cueva del Angel, Carihuela del Piñar, etc. desde el Paleolítico Inferior hasta comienzos de la Edad del Bronce, encontrando un total de 28 estratos hasta ahora. Es de reseñar los Concheros de la Araña, los primeros detectados en la Península Ibérica, grandes consumidores de mejillones, lapas... todo ello preparado al fuego.

5. Sabemos que el presupuesto destinado al ámbito arqueólogico está lamentablemente muy ajustado, si contamos desde que comenzaron los trabajos en estos yacimientos hasta hoy ¿Qué porcentaje es realmente el que está excavado? 
Pues realmente no los sabemos. La Cueva del Humo se lleva excavando desde el año 1980 cuando ha sido posible y, a pesar de la gran cantidad de restos que han aparecido hasta ahora, solo podemos decir que hemos arañado la superficie, habiendo gran cantidad de restos que aguardan a ser traídos a la luz algún día.

6. A veces a la hora de que los ciudadanos visiten los emplazamientos de este tipo, se busca que la muestra cubra el entretenimiento de todos los miembros de la familia o de que se desarrollen actividades con un fin cultural muy didáctico ¿Cuál es la oferta del Complejo Humo cara a sus visitantes? 
Complejo Humo cuenta con una magnifica oferta para la divulgación de esta joya del patrimonio malagueño. Para ello se organizan visitas escolares durante el periodo lectivo, de lunes a viernes, donde los estudiantes pueden interactuar y tocar los fósiles, visitar el Museo, dos de las 6 cuevas, tirar con arco, hacer pinturas rupestres... También se organizan talleres transversales durante Semana Blanca y vacaciones de verano para los más pequeños, con diversas actividades para el conocimiento de la Prehistoria. Para los adultos se organizan visitas los Sábados y Domingos, de unas 4 horas de duración, además de talleres divulgativos y/o especializados sobre diversos aspectos de la Prehistoria, siempre con ponentes expertos en la materia y de primer orden.


7. Desde que se realiza una prospección hasta que una pieza llega a estar expuesta al público, se debe pasar por por un proceso lleno de pautas y matices ¿Podrías decirme de qué puntos consta este proceso? 
En primer lugar, se deben conseguir los permisos de excavación, lo cual no siempre es fácil., además de la financiación, pues Complejo Humo carece de cualquier tipo de ayuda o subvención, debiéndose obtener de los tallares o visitas que se realizan durante todo el año. Así pues, el Proyecto de Complejo Humo es casi totalmente autofinanciado. Tras la excavación y localización de los restos, se debe proceder a la limpieza y procesamiento de estos (siglado, clasificación...), seguido del estudio de los materiales, su publicación y finalmente, su puesta en valor y exposición final.

8. España es un país que cuenta con un gran número de yacimientos, todos ellos espectaculares y en muchos casos acaban convirtiéndose en un referente a nivel mundial en las distintas disciplinas que componen la investigación de nuestros orígenes ¿Crees que en ocasiones solamente se da la suficiente importancia mediática a los emplazamientos que ya cuentan con fama previa? 
Totalmente. Muchos otros yacimientos muy conocidos se financian, en gran medida, con subvenciones, pues cuentan con restos únicos a nivel antropológico y/o lítico, lo cual no ocurre en otros como la Araña, aun contando con una gran variedad tipológica lítica puntera en España.

9. Vivimos en una época donde todo está informatizado y el abanico a la hora de escoger destino vacacional es más que amplio ¿Qué harías para potenciar el turismo en lugares como los Yacimientos Arqueológicos de La Araña? 
Pues en primer lugar, realizamos una labor de divulgación y concienciación de Complejo Humo como piedra angular del patrimonio malagueño, no solo para los más jóvenes, lo cual personalmente llevo a cabo como profesor de Historia en un instituto de Secundaria en Málaga, visitando con mis alumnos el complejo cuando nos es posible, sino también entre la población local, lo cual a veces se echa en falta. También poseemos nuestra página en Facebook (Yacimientos Arqueológico de la Araña), en otras plataformas web, y nuestro blog. En cuanto al turismo extranjero, la visita a los yacimientos han sido recientemente incluida en la tarjeta MALAGA PASS, y la información para la visita se puede encontrar en la página web oficial de turismo de Málaga.

10. En ocasiones las excavaciones y el trabajo forjado en unas bases de entusiasmo absoluto dan como fruto verdaderas sorpresas en muchos yacimientos; ¿Crees que los Yacimientos Arqueológicos de la Araña guardan en sus entrañas algún sorprendente hallazgo? 
Muchísimos. Entre otros, esqueletos neanderthales con una antigüedad de unos 60.000 años, de cromagnones antiguos o tal vez, evidencias de la hibridación entre ambos. También de rituales funerarios en el Neolítico y Cobre, del pensamiento abstracto neanderthal, ajuares cerámicos. Se han hallado además exvotos romanos, un grabado de una calavera medieval, monedas de la época de los Reyes Católicos, restos de la Guerra Civil Española... Así pues, quién sabe qué otras sorpresas nos puede deparar una próxima excavación en los Yacimientos Arqueológicos de la Araña.

miércoles, 20 de abril de 2016

Los cachorros de león de las cavernas

Si os nombro a Uyan y Dean, tal vez esos nombre no os suenen de nada, pero ambos esconden una conmovedora historia tras ellos. En Octubre de 2015 fueron hallados a orillas del río Uyandina (Yakutia, Siberia) dos cachorros de león de las cavernas congelados, los pequeños estaban encogidos en un desesperado intento de protegerse del frío, se calcula que tienen alrededor de 12.000 años y lo que más ha sorprendido a los científicos de la Academia de Ciencias de la República de Sajá en Yakutia es el asombroso estado de conservación en el que se encuentran. Conservan todo su cuerpo de manera intacta, desde el pelaje pasando por bigotes, uñas, hasta los órganos, miden unos 42 cm y aún no tenían dientes, por lo que teniendo en cuenta esos datos sabemos que tan solo contaban con dos o a lo máximo tres semanas cuando quedaron congelados en el tiempo. Hasta la fecha el ser humano no había realizado ningún hallazgo de semejantes características en lo referente a esta preciosa y sobrecogedora especie, por lo que algunos especialistas no vieron con buenos ojos a los científicos rusos cuando estos anunciaron que uno de los cachorros sería diseccionado. Como ya ocurrió con Ötzi pretenden conocer a través de un minucioso examen cualquier dato de los pequeños para intentar nutrir un poco toda la información de la que disponemos hasta hoy del león de las cavernas.



Hasta ahora solo podíamos saber cómo eran estos animales por sus restos óseos, acompañados de las ilustraciones basadas en los mismos, pero por primera vez en la historia contamos con una definitiva y contundente manera de saber cómo eran, a lo que hay que sumarle seguramente el dato de cómo vivían, ya que gracias a Uyan y Dean (nombres puestos en honor a su descubridor y el lugar del hallazgo) sabremos datos insólitos y muy esperados del gran depredador que pobló el mundo durante el Pleistoceno Medio y Superior, animales que un día situado hace miles de años compartieron el mundo con otras especies que aún nos quedan por descubrir.
Cuando se hacen hallazgos de este tipo, uno de los mayores temores es que revivamos psicrófilos (organismos capaces de vivir a temperaturas por debajo de los 5 °C) pero después de ser analizados, se puede decir que ambos ejemplares están libres de cualquier tipo de enfermedad, por lo que hace viable su análisis, recuerdo cuando vi la primera fotografía de ellos, expuestos encima de unos grandes bloques de hielo, supongo que cada persona tiene unos sentimientos y estas cosas ahondan en nosotros de manera completamente distinta, habrá quien quede impasible ante los descubrimientos que envuelven a la Edad de Hielo, pero lo cierto es que todo lo relacionado con la Prehistoria me roba el corazón, solo con pensar que podemos saber un poco más de los orígenes de los animales es imposible para mi no esbozar una sonrisa. Ya existen situadas a lo largo de este año algunas nuevas expediciones en la misma zona del descubrimiento de estos dos pequeños, quizás la historia y sus hallazgos nos deje seguir materializando sueños.

Todo lo que sabemos del león de las cavernas hasta ahora se lo debemos al testigo artístico de nuestros ancestros, los cuales mediante mi amado arte rupestre han ido dejándonos su legado, además del parietal también encontramos representaciones en el arte mueble. Fueron asociados a rituales con carácter religioso o mágico en el tramo Paleolítico, quizás de ahí derive su nombre, ya que muchos de sus restos fueron hallados en el interior de las cavernas (así como el arte ya mencionado) pero no se tiene la certeza de que estos animales vivieran de manera continuada en ellas, a ello podemos sumar el factor de la caza que ejercía ferozmente uno de sus adversarios más temibles, el colosal oso de las cavernas, quizás algunos de los ejemplares de león encontrados en las cuevas solo fueran los restos de las cacerías que sus depredadores cavernarios realizaban sobre la especie que hoy abordamos (es una de las hipótesis que se barajan respecto a su extinción).
También el ser humano comenzó a cazar a los leones, entre esto y la desaparición progresiva de la fauna que entonces habitaba el mundo, hizo muy complicada su supervivencia. Respecto a su alimentación, sabemos que en un principio era basada en la hiena de las cavernas, y que su estrategia de caza era en manada (tal cual lo observamos en los leones actuales) pero poco a poco a medida que las hienas iban desapareciendo este hábito cambió y centró sus cacerías en crías de oso de las cavernas, ciervos y otros herbívoros de la planicie. Algunas hipótesis se ciernen sobre la extinción de fauna que asoló el Holoceno como la causa de que el león de las cavernas desapareciera de nuestra vista, contaba de tamaño con un 10% superior al león actual.

A raíz de que el escultor Juan Villa realizara una réplica de un cachorro de león de las cavernas congelado para un conocido programa de televisión, yo quedé prendada de la pieza, por lo que me puse en contacto con él para saber si existía la posibilidad de tener una de esas obras de arte en mi despacho, efectivamente así ha sido, la amabilidad de Juan y su arte han hecho posible que tenga la representación de uno de esos pequeños cerca de mi, os dejo con las fotos que son una auténtica maravilla (podéis ver el vídeo aquí)





lunes, 23 de junio de 2014

Las Catacumbas de Palermo, morada de Rosalía Lombardo

Italia es sin duda uno de los destinos predilectos de los turistas, se trata de un país bañado por la luz, que transmite el espíritu y el alma de la historia que recubre sus calles, entrañas y corazón de la grandeza.
Pero hay un lugar al cual se accede bajando por unos cuantos escalones, lúgubre, silencioso y profanado en un sin fin de ocasiones. Poco respetado y a menudo tomado como una simple muestra de una cadavérica y perturbadora exposición de los monjes Capuchinos, las Catacumbas de Palermo.

Sicilia acoge en Palermo esta singular estancia, está situado bajo el Monasterio de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos.
Pasado el año 1590 los monjes deciden otorgar a los menos afortunados de Palermo y a los viajeros que lo precisaran, un lugar donde guarecerse y descansar durante las duras noches invernales. Es entonces cuando deciden utilizar la cripta que hasta entonces velaba a sus difuntos como posada de ayuda.
Sacaron los cuerpos para trasladarlos a unas nuevas catacumbas excavadas bajo el Monasterio, pero su sorpresa llegó al punto álgido cuando comprobaron que cerca de cincuenta cadáveres se conservaban casi en perfecto estado, a pesar del paso de los años.
Habían sido enterrados en nichos excavados, sin ningún tipo de ataúd, por lo que la temperatura, la sequedad y las condiciones de aquel lugar habían logrado una momificación natural.

Fue entonces cuando conscientes de este hecho, comenzaron a enterrar a los miembros de la Orden que fallecían en las catacumbas.
En el año 1599 es depositado allí Fray Silvestro Da Gubbio, el inquilino más antiguo de esta morada digna de una película de Tim Burton.
En principio solo era para la Orden, pero se comenzó a dejar depositar sus cuerpos a gente pudiente, tanto es así que la gente dejaba en sus testamentos indicaciones de la ropa con la que debían dejarlos, así como la que pasado un tiempo deberían de cambiarle.
Estar cerca de Dios y de la fe se convirtió en la prioridad máxima y venerada de los habitantes de Palermo.

Fray Silvestro Da Gubbio y una vista general de las catacumbas de Palermo

¿Cómo conservaban los cuerpos los monjes?
Al poco de descubrir que aquel excepcional lugar conservaba de manera natural los cuerpos, fueron perfeccionado su técnica y poniendo más empeño en ello.
Desarrollaron todo un centro de operaciones en aquella catacumba. Métodos que hacían florecer la conservación terrenal más allá de la muerte.
Dejaban secar el cuerpo en pequeñas celdas, llamadas coladores, durante aproximadamente de 8 a 9 meses.
Después los trataban con vinagre y los dejaban secar, pero más tarde descubrieron que las personas fallecidas por envenenamiento de arsénico se conservaban mucho mejor, así que el alcohol y el arsénico pasaron a formar parte indispensable de su secreto. En las épocas de epidemia era habitual bañar los cadáveres con cal o arsénico, no podía prosperar la muerte entre los monjes que cuidaban los cuerpos.
También los recubrían con paja, esto facilitaba la absorción de humedad. Era habitual embalsamar los cadáveres, por ello podemos ver distintos tipos de momia en las catacumbas.
Todos ellos eran expuestos con sus mejores ropas, como si de un macabro baile de máscaras se tratara.

En el año 1866 los Capuchinos son expulsados por los decretos de exclaustración, hasta el año 1897 no regresan al Monasterio, intervalo de tiempo en el que el lugar fue custodiado por el Ayuntamiento de Palermo. Los cuerpos carecieron de cuidados, por lo que algunos sufrieron daños irreparables.
Durante los siguientes años los religiosos dedicaron sus vidas a la restauración y conservación de las catacumbas.

1939, llega la temible contienda, la Segunda Guerra Mundial azota la cara más amarga de la historia.
Todo el mundo sufre sus consecuencias. Las catacumbas son saqueadas sin piedad, los ojos de cristal que tenían sus moradores son expoliados, los incendios se cobran parte de la historia de Italia, y el Monasterio salda parte de esa horrible cuenta.
Nada escapa del desalmado corazón de los conquistadores, todo es poco para ellos, y ríen del descanso eterno de aquellos que allí yacían siglo tras siglo.

Podemos hablar de casi actualidad al referirnos al año 1966, es cuando se decide instalar una red metálica para separar las momias de los visitantes.
Ponen un cartel en la entrada pidiendo respeto, que no se hagan fotos y mucho menos vídeos. Pero nada de esto parece importar a los viajeros que en cada visita perturban el descanso de esas almas.
3€, solo tres, ese es el mísero precio que los monjes aceptan hoy en día por entrar a ver los cadáveres de las personas que confiaron sus cuerpo a la fe.

Red metálica instalada en el año 1966

Al principio de este artículo, hago referencia a que muchas personas piensas que este sitio es solo una muestra latente de algo macabro y sin fuste, pero no.
Pensar eso es un insulto para los monjes que decidieron dar así a conocer un lugar de culto y reflexión.
¿Cuál era en un principio el fin de las catacumbas? Apreciar la vida.
Poder sentarte en mitad de las galerías y dar gracias de estar vivo, salir por la puerta y respirar la inmensidad del mundo, bañarte con el sol y dejar de pensar que el ser humano está en la tierra para dominarla. Somos parte de ella y tarde o temprano volveremos a su seno.
Sin importar procedencia, clase, pensamientos o profesiones.
El cometido en definitiva era rendir homenaje a la transición entre la vida y la muerte.

Tanto es así que en el año 1881 el pintor Calcedonio Reina, plasmó en un cuadro este sentimiento.
Una obra a la que tituló Amore e morte.
Representa el amor, un beso de enamorados en plenas catacumbas. Digno de ver y de admirar.

Obra Amore e morte

Las galerías están divididas por una clasificación muy ordenada, hombres, mujeres, vírgenes, niños...
Niños, hasta ahí nos acercaremos un momento, Rosalía Lombardo. Es imposible escribir sobre las catacumbas de Palermo sin mencionar a la pequeña bella durmiente.
Rosalía nació el 13 de Diciembre de 1918, hija del General Mario Lombardo. Su vida se vio truncada cuando una neumonía paró su respiración un frío 6 de Diciembre de 1920, con tan solo dos años la muerte se había cobrado un ángel.
El General roto por el dolor se negó a dejar ir a su pequeña, fue entonces cuando recurrió a un amigo de la familia, Alfredo Salafia, taxidermista y embalsamador.
Ese hombre trató el cuerpo de la niña para preservar su imagen hasta el fin de los tiempos, y lo logró. Además de ello convenció a los monjes para que acogieran el cuerpo y cuidaran de ella, por aquel entonces ya no se admitían más cadáveres.
Durante muchos años la conservación del cuerpo de Rosalía ha sido un misterio, se llegó a pensar que los monjes habían sustituído el cuerpo de la pequeña por una muñeca.
Se conservaba a la perfección, como una bella durmiente, de ahí su apodo.

Alfredo Salafia

Salafia murió en el 1933 a causa de un infarto y con él se llevó a la tumba la fórmula secreta, que en un principio se llegó a comercializar cuando Alfredo vivía.
Actualmente, el científico Piombino Mascali ha dado con un manuscrito entre las pertenencias de Salafia, la fórmula aparecía en él.
El embalsamador, utilizó sulfato de zinc, glicerina y formalina. En las venas de Rosalía se inyectó alcohol con ácido salicílico y en su rostro parafina disuelta en éter.
Hasta los órganos de la pequeña se conservan a la perfección, cosa que sabemos a raíz de los estudios que en el año 2008 el National Geographic practicó a la momia sin autorización de la familia.
Lo que desató un grave problema entre la hermana (nacida en el año 1925 y bautizada con el mismo nombre) y el National G. ya que después de esas pruebas la momia se ha deteriorado considerablemente. El féretro de Rosalía estaba forrado de plomo y con un doble vidrio sellado con cera, quitaron el sello.
La niña ha pasado de ser castaña a rubia, su color ha cambiado, el de sus ropas, sus ojos están entre abiertos al igual que su boca y su piel ha empezado a deteriorarse.
Han intentado arreglar esta insensata e irreparable acción poniendo el féretro dentro de una cápsula, pero su deterioro no ha cesado.
Por esta razón su hermana hizo un comunicado expresando su molestia y anunciando que pronto comenzará una restauración para intentar devolver a la pequeña su aspecto original.

Antes, año 2007                                                           Después, año 2013

domingo, 30 de junio de 2013

La estatuilla de NebSenu se mueve sola en el Museo de Manchester

Ante todo decir que me considero una persona escéptica y no suelo creer en fenómenos de este tipo.
Por ello he llegado a pensar que se trata solo de una treta del Museo para atraer visitantes.
Os comento la noticia:

El Museo de Manchester alberga en su interior una curiosa pieza, se trata de una estatuilla de 25cm.
Perteneció a un hombre llamado NebSenu, encontrada en su tumba, pertenece al 1800 a.c y el Museo la ha estado custodiando durante 80 largos años.
Se trata de una ofrenda a Osiris, el cual preside el juicio de los muertos (más de este tema en el libro de los muertos).


La figura ha logrado destacar por encima de sus compañeras de vitrina, durante los últimos días el personal del museo se ha percatado de que gira sola 180 grados durante el día.
¿Sorprendente?
Las explicaciones que se han comenzado a dar son básicamente que la figura se desplaza a causa de la vibración del suelo ¿Tantas oleadas de visitantes corriendo por el Museo reciben?.
Lo más increíble de esta teoría es que hay más figuras en la vitrina, incluso más pequeñas, pero estas no se mueven.
El movimiento es de 180 grados, perfecto y por la noche permanece en la más absoluta calma.

Ya existen teorías apuntando a cosas paranormales, e incluso ha salido a flote alguna creencia de la misteriosa cultura egipcia, los antiguos egipcios creían que si la momia era destruída, estas estatuillas podían albergar el espíritu del difunto.

El personal volvía a colocar una y otra vez la figura bien, hasta que decidieron colocar cámaras para observar si realmente el movimiento era de la figura, sin ayuda de nadie.
Lo que las cámaras captaron es lo siguiente:



Las huellas de la tierra

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